Declaración de amor
Ya sé que estos no son tiempos de andarse enamorando, pero lo estaba desde antes y, a contracorriente de un mundo entristecido por falta de abrazos, estoy siendo feliz en una cuarentena que ha venido a intensificarlo todo.
Ya sé que estos no son tiempos de andarse enamorando, pero lo estaba desde antes y, a contracorriente de un mundo entristecido por falta de abrazos, estoy siendo feliz en una cuarentena que ha venido a intensificarlo todo.
Hizo falta poco tiempo para que Jardines del Rey se convirtiera en algo más que sol y playa a los ojos de quienes vacacionaban aquí.
El actual inquilino de la Casa Blanca subestimó, en público, el riesgo de la propagación en su país, describiendo la enfermedad, más o menos, como su homólogo brasileño Jair Bolsonaro, de una “gripecita” que se iría pronto.
Dijo el ministro de Economía Alejandro Gil Fernández que tendremos que potenciar la agricultura urbana, suburbana y familiar.
¿Qué tener en cuenta para no caer en la trampa? ¿Qué están haciendo Google, Facebook y Twitter para frenar la difusión de este tipo de contenido? Algunos apuntes sobre los fake news.
Aunque en Cuba no se haya declarado cuarentena, es hora del distanciamiento social. Tendrá que ser por las buenas o por las malas.
Cuando además de levantarse a orinar varias veces en la noche, aguantó el dolor y la sensación de no poder contenerse, supo que algo no estaba bien, pero prefirió guardárselo, y así fue por un tiempo hasta que dio luz verde a sus preocupaciones.
A algunos en los últimos meses les ha dado por hacerse los suecos en medio de las difíciles circunstancias por las que atraviesa el país. La expresión no es ajena a nuestra sabiduría popular.
Esperemos rectificaciones a las tarifas de los 24 camiones particulares que ruedan nuestras carreteras y apoyan la transportación de pasajeros, bajo licencia de Servicio Regular, con tarjeta magnética y Licencia Operativa actualizada.
El 14 de marzo nos felicitamos por llevar los ojos abiertos, el oído atento, un lente como una pupila dilatada, una pregunta en la punta de la lengua y un lápiz presto a discurrir sobre la agenda.
Se trata de otra devaluación real de la calidad de los productos y servicios que se ofrecen en divisas, la cual tiene lugar a ojos vista en establecimientos que operan con la doble moneda.
¿Dónde se responde por los derechos de los consumidores?. Sabe que existe una regulación para estos casos, de la que se habla bastante pero es todavía insuficiente.