Ciego de Ávila vs. COVID-19: ¿cómo pasar de grado?
Desde el mes de marzo el hijo de una amiga no ponía sus pies en la escuela, como mismo les sucedió a los de unos cuantos sin parentesco ni relación conmigo.
Desde el mes de marzo el hijo de una amiga no ponía sus pies en la escuela, como mismo les sucedió a los de unos cuantos sin parentesco ni relación conmigo.
Cuando observé aquella expresión religiosa al pie de la ceiba, una más, entré en un debate sobre los vínculos entre la cosmovisión Yoruba, el medio ambiente y los desafíos que enfrentan las ciudades cubanas en materia de saneamiento.
Ojalá los lectores se llevaran las manos a la cabeza y no pudieran disimular el asombro cuando alguien cuente que un día, por azar, encontró en Facebook o en Telegram algún grupo donde se prometen "cubanas sexys" o que buscan pareja.
Antes de decretada la suspensión de las clases en 75 escuelas de todas las enseñanzas pertenecientes al municipio de Ciego de Ávila, habían dos grupos de personas opinando respecto a si era o no prudente reiniciar el curso escolar.
Si bien los directivos del béisbol en Cuba reafirman que la 60 Serie comenzará en la fecha prevista, ¿no sería oportuno recapacitar sobre esta decisión en un momento en que la enfermedad confirma que su propagación es muy rápida?
Bajos de Los Elevados fue hace años, y pocos avileños lo habrán olvidado, una zona donde la población acostumbraba a ir a buscar alimentos, en un concurrido mercado que con el tiempo no dio buen semblante a la zona.
Entre las frases típicas de casi toda reunión la que da título a este comentario es, para mí, una de las más recurrentes.
Finalizada la campaña cubana por la lactancia materna exclusiva, Invasor revisa otros factores externos a la orientación médica, que inclinan la balanza a favor o en contra, sin los motivos correctos.
A partir de un enjundioso acervo nacional ante eventos hidrometeorológicos, somos precavidos, aunque caigan esporádicos aguaceros y soplen vientos débiles.
La tercera fase en la que estamos, es reversible. Esta seguirá siendo una pelea del sentido común contra la ignorancia.
Algunas personas solo se acuerdan de ellos cuando denuncian o padecen las consecuencias de un vertedero en una esquina o los bajos de un edificio, sin embargo, merecen todo el respeto del mundo por la labor que realizan.
Los edificios multifamiliares son un ejemplo evidente si de ilegalidades constructivas se trata, por diversas razones.