Un sprint y acaba el curso
La carrera de velocidad que será el fin del curso escolar 2019-2020 en la provincia es resultado de la carrera de obstáculos que ha sido hasta ahora, con un atraso de más de 20 semanas de actividad docente.
La carrera de velocidad que será el fin del curso escolar 2019-2020 en la provincia es resultado de la carrera de obstáculos que ha sido hasta ahora, con un atraso de más de 20 semanas de actividad docente.
Como hacedores conscientes de esta sociedad, sabemos que en nuestras manos no están las soluciones a todos los problemas, pero sí decimos que, ante los problemas, aportemos nuestras manos.
Más de 26 000 personas en Ciego de Ávila viven en asentamientos y barrios considerados precarios.
La Nueva Normalidad es la etapa del plan de enfrentamiento a la pandemia en que más cerca estamos de lo que ya no es, o sea, de aquellos tiempos en los que la COVID-19 siquiera era una palabra conocida.
Con casi 30 años de explotación, la mayor parte de los elevadores instalados en el Micro Distrito C del reparto Vista Alegre, funcionan a media máquina o, por desgracia, ya no lo hacen.
Las colas son organismos vivos. Tienen sus ciclos y hasta necesidades propias. No es un barbarismo ni un chiste. Lo he comprobado más de una vez. Y en estos tiempos, con creces.
El llamado al confinamiento y las cuarentenas declaradas ante el rebrote de la COVID-19 en Ciego de Ávila han obligado a las personas a permanecer más tiempo en sus casas, situación que propició el incremento del consumo de electricidad.
Hoy resulta imposible indicar una fecha, cercana o no, para aseverar que la amenaza de la COVID-19 será el recuerdo de un pasado oscuro y que ahora lo apostamos todo a un denominador común: la vida.
Que Chambas haya plantado un muro de contención en Ranchuelo, por donde han pasado más de 11 000 vehículos, no significa que la gente se relaje en extremo o ande, como solemos decir algunos cubanos, “suelta y sin vacunar”.
¿Y es lógico que sigamos con las restricciones? ¿O es más inteligente plantear una estrategia en la que seamos capaces de convivir con la enfermedad?
En el momento en que sintió el estruendo debieron venirle mil ideas a la cabeza, pero solo una hizo que se le erizaran los pelos. Entonces gritó el nombre de su niño tan fuerte como pudo y la respuesta fue un alarido de dolor.
Cuando una prueba PCR le confirma a un paciente que es positivo a la COVID-19, probablemente, la primera reacción no es pensar en sí mismo, sino en el resto, en esa cadena de “víctimas colaterales”.