Entre “ceros” y “unos”
Cuando restan días para decir adiós a un año en que nuestra casa se convirtió en la mejor vacuna contra la COVID-19, bien resulta oportuno destacar cuán útil ha sido el uso de las nuevas tecnologías (que no son tan nuevas).
Cuando restan días para decir adiós a un año en que nuestra casa se convirtió en la mejor vacuna contra la COVID-19, bien resulta oportuno destacar cuán útil ha sido el uso de las nuevas tecnologías (que no son tan nuevas).
La difícil ecuación de la gestión económica de una empresa tiene otras variables y agravantes en Cuba, que hemos tenido que descifrar con los ojos grandes y la boca abierta frente al televisor.
El SARS-CoV-2 se “engancha” mejor con los padecimientos que aquejan el sistema inmune, entre ellos el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). En Ciego de Ávila, todavía no se registran concomitancias con la COVID-19.
En lo que resta de noviembre deben saldarse las deudas de octubre hacia atrás, mientras que en el último mes del año se pagará lo relativo a noviembre y diciembre.
La carrera de velocidad que será el fin del curso escolar 2019-2020 en la provincia es resultado de la carrera de obstáculos que ha sido hasta ahora, con un atraso de más de 20 semanas de actividad docente.
Como hacedores conscientes de esta sociedad, sabemos que en nuestras manos no están las soluciones a todos los problemas, pero sí decimos que, ante los problemas, aportemos nuestras manos.
Más de 26 000 personas en Ciego de Ávila viven en asentamientos y barrios considerados precarios.
La Nueva Normalidad es la etapa del plan de enfrentamiento a la pandemia en que más cerca estamos de lo que ya no es, o sea, de aquellos tiempos en los que la COVID-19 siquiera era una palabra conocida.
Con casi 30 años de explotación, la mayor parte de los elevadores instalados en el Micro Distrito C del reparto Vista Alegre, funcionan a media máquina o, por desgracia, ya no lo hacen.
Las colas son organismos vivos. Tienen sus ciclos y hasta necesidades propias. No es un barbarismo ni un chiste. Lo he comprobado más de una vez. Y en estos tiempos, con creces.
El llamado al confinamiento y las cuarentenas declaradas ante el rebrote de la COVID-19 en Ciego de Ávila han obligado a las personas a permanecer más tiempo en sus casas, situación que propició el incremento del consumo de electricidad.
Hoy resulta imposible indicar una fecha, cercana o no, para aseverar que la amenaza de la COVID-19 será el recuerdo de un pasado oscuro y que ahora lo apostamos todo a un denominador común: la vida.