SARS-CoV- 2 en Ciego de Ávila: saldo positivo
Después de tanto, lo mínimo que podemos hacer es no negar la experiencia.
Después de tanto, lo mínimo que podemos hacer es no negar la experiencia.
De los 28 restaurantes existentes en la cabecera, cuatro mantendrán cerradas sus puertas al público por reparaciones: Solaris, Colonial, La Cueva y el Flotante del Parque de la Ciudad.
En este contexto, en el que han vuelto a controlarse productos por la libreta y las colas resurgen, el Plan Jaba debería alejarse de ser en lo que se ha convertido en tantos casos: una suerte de manzana de la discordia.
No se trata de seguir enfatizando en la urgencia de producir más, sin reconsiderar, en su justa medida, la necesidad de relacionar sectores económicos eficientes.
Finalmente el municipio de Ciego de Ávila aplicó alternativas de venta de productos de primera necesidad que han demostrado ser eficientes.
Bien caliente va a ser este verano, con las temperaturas que se prometen, cuando acompañemos sombrillas y espejuelos con el obligatorio nasobuco.
Los coleros, los revendedores, los intermediarios y los especuladores, eslabones más o menos visibles de una larga cadena de etcéteras que combinan lo permitido con lo ilegal sin mayores tropiezos.
Cuando Invasor les ponía apellido a los puercos en Ciego de Ávila y decía que ni criollos ni de raza, sino jíbaros, probablemente 12 toneladas de carne deshuesada ya se estaban echando a perder en el frigorífico.
Otra combinación de palabras debe ganar pronta popularidad cuando en los meses venideros la “recuperación post Covid-19” se adueñe de la ruta productiva en todos los órdenes en el país.
La ruta que, difícilmente, transitamos desde hace medio año, nos lleva a no descuidar una realidad en movimiento, en la que los riesgos que se experimentan provocan sucesivos cambios.
Las personas no llevan un cartel en la frente que diga que tiene el nuevo coronavirus. No podemos, bajo ningún concepto, bajar la guardia: el peligro acecha muy de cerca.
Tal vez ni siquiera el mismísimo Tim Berners-Lee, creador a finales de la década de 1980 y principios de 1990 de la World Wide Web, imaginó la impensable transformación de un espacio de libertad y experimentación.