Un año de Servicio Militar
Lo cierto es que el Servicio Militar sí enseña, sí prepara, sí educa, y ayuda a que cada quien se conozca mejor, sepa sus posibilidades, capacidades y reservas.
Lo cierto es que el Servicio Militar sí enseña, sí prepara, sí educa, y ayuda a que cada quien se conozca mejor, sepa sus posibilidades, capacidades y reservas.
Abundantes aguaceros marcan en la provincia el inicio del presente julio, de por sí el mes menos lluvioso de la estación húmeda.
¿Cómo sacarle el “jugo” a los insuficientes recursos energéticos, de modo que prosigamos el quehacer cotidiano, con las menos interrupciones posibles, y sin desistir del fin económico de seguir adelante?
Sucede que quienes tachan con bolígrafos una pegatina en la pared, luego levantan la mano contra el derecho de una minoría. Y este es un país con todos y para el bien de todos.
Ella trabaja en la cayería norte de esta provincia y, jornada tras jornada, sale del hotel a la hora justa para esperar con calma el transporte, pero, aquella noche, por mucho que se le adelantó al reloj, el ómnibus nunca llegó.
Un menor en una red social es vulnerable a contenidos inapropiados para su edad y, muchas veces, en el afán de imitar a los “populares”, se manifiestan y posan en fotos que terminan por atropellar la infancia.
La protección al consumidor se ha puesto de moda a partir de la publicación de la Resolución No.54 del 2018. Su aparición, algo positivo; lo difícil, cambiar las mentalidades y las estructuras que dan vía libre a continuar desprotegidos.
Muchos cuando tienen el día malo están dispuestos a esparcir su problema y ponérselo malo a todos a su alrededor.
Municipios como el de Venezuela, demuestran que, incluso en momentos de apretada situación económica, emergen formas concretas de beneficio comunitario, económico y social, en torno al Día de la Rebeldía Nacional.
Ni los cálculos más alentadores resolverían que todos regresáramos a casa con cuatro muslos de pollo, un detergente líquido, cinco jabones de baño y una tira de Enalapril.
En los mostradores de los negocios no estatales no faltan y la posibilidad de que cada uno sea usado solo una vez merece el beneficio de la duda, pero no convence.
Cinco años había esperado para aquel primer día. A partir de ahora, según le habían dicho, venía “el fogueo” de verdad.