Spencer y el evolucionismo
“La ciencia aumenta nuestro poder en la medida que reduce nuestra soberbia”, sentenció el naturalista, sociólogo, psicólogo, filósofo y antropólogo inglés Herbert Spencer (1820-1903).
“La ciencia aumenta nuestro poder en la medida que reduce nuestra soberbia”, sentenció el naturalista, sociólogo, psicólogo, filósofo y antropólogo inglés Herbert Spencer (1820-1903).
“Tú no te irás, mi amor, y si te fueras, aun yéndote mi amor, jamás te irías”, sentenció el poeta y escritor español Rafael Alberti (1902–1999), uno de los mayores literatos de la llamada Edad de Plata de la literatura española.
“El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia”, bella sentencia, sin duda alguna, de la autoría de William Shakespeare (1564-1616).
“El silencio nunca se manifiesta con tanta superioridad como cuando se emplea como réplica a la calumnia y la difamación”, sentenció el ensayista, dramaturgo y político británico Joseph Addison (1672-1719).
“Teme al hombre de un solo libro”, es una aguda sentencia de Santo Tomás de Aquino (1224 /1225–1274), fraile católico, teólogo y pensador italiano.
“No hay palabras, solo música”, sentenció el genial músico Antonio Lucio Vivaldi (1678–1744) compositor, violinista, profesor, empresario, concertista y sacerdote católico italiano.
“Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para la vida”, sentenció el ilustre pedagogo y filósofo cubano José de la Luz y Caballero.
“La noción de lo que es vivir, me ha llegado tarde”, sentenció el escritor, periodista, poeta, ensayista y humorista venezolano Aquiles Nazoa González (1920–1976).
Teresita Fernández compuso decenas de canciones infantiles, con las cuales han crecido, oyéndolas y cantándolas, varias generaciones de cubanos, entre estas, las gustadísimas Dame la mano y danzaremos.
“Cuando la lucha de un hombre comienza dentro de sí, ese hombre vale algo”, es una bella sentencia de la autoría del poeta inglés Robert Browning, catalogado como uno de los más sobresalientes bardos ingleses del siglo XIX.
“¿Y cómo te gustaría que te recordaran? Como alguien que quería dar alegría a los demás, aunque no le saliera siempre”, sentenció la poetisa, escritora, cantautora, dramaturga y compositora argentina María Elena Walsh.
“Quien invoca la amistad para obtener descuentos, podrá ser, tal vez, un hábil comerciante, pero no un amigo”, sentenció el escritor colombiano, radicado en Argentina, Mario Sarmiento Vargas.