Sagan y la Exobiología
“En algún lugar, alguna cosa increíble espera por ser descubierta”, sentenció el escritor, astrofísico, cosmólogo, astrónomo y divulgador científico estadounidense Carl Edward Sagan.
“En algún lugar, alguna cosa increíble espera por ser descubierta”, sentenció el escritor, astrofísico, cosmólogo, astrónomo y divulgador científico estadounidense Carl Edward Sagan.
“Los artistas menores toman prestado, los grandes artistas roban”, sentenció el gran compositor y director de orquesta ruso Igor Fiodorovich Stravinski (1882–1971).
“Ven a dormir conmigo, no haremos el amor; el nos hará”, sentenció el escritor, traductor e intelectual argentino Julio Florencio Cortázar (1914–1984).
“Las oportunidades pequeñas son el principio de las grandes”, breve y enjundiosa sentencia de la autoría del más ilustre de los oradores atenienses: el griego Demóstenes (384-322 a.n.e.).
“También el silencio es una opinión a veces. Más fácilmente se añade lo que falta, que se quita lo que sobra”, sentenció el español Francisco Quevedo y Villegas (1580-1645).
“Paso a los que no tienen miedo a la luz; claridad para los que tiemblan con sus rayos”, sentenció ese gran cubano universal que es, así en presente, José Julián Martí Pérez (1853–1895).
“Nuestra fuerza está en nuestro ideal con nuestra pobreza; y no en la riqueza con ideales”, enjundiosa reflexión acuñada por Ángel Ganivet (1865-1935), escritor y diplomático español.
“La desconfianza está fundada en lo que sabemos, que es nada; y la esperanza, sobre lo que ignoramos”, sentenció el escritor, dramaturgo y ensayista belga de expresión francesa Maurice Maeterlinck.
“Feliz quien pueda dormir sin miedo ni remordimiento, en el lecho macizo y venerable de sus padres, donde todos los suyos nacieron y murieron”, sentenció el gran poeta cubano José María Heredia (1803 -1839)
“Burlar a un hombre es tergiversarle el alma a fuerza de ignorar su verdad”, sentenció el poeta, periodista y ensayista cubano José Gastón Eduardo Baquero Díaz (1914–1997), más conocido en el mundo literario como Gastón Baquero.
“El que sabe atar no usa cuerdas ni nudos, y, sin embargo, nadie puede desatar lo que él ha unido”, sentenció el filósofo y asceta chino Lao Tse (570 - 490 a. n. e.).
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él emana la vida”, sentenció Salomón, personaje bíblico (948 antes de nuestra era) y rey de Israel desde 961 hasta 922.