Salomón, profeta y sabio
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él emana la vida”, sentenció Salomón, personaje bíblico (948 antes de nuestra era) y rey de Israel desde 961 hasta 922.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él emana la vida”, sentenció Salomón, personaje bíblico (948 antes de nuestra era) y rey de Israel desde 961 hasta 922.
“De tres momentos se entiende la amistad: honesta, deleitable y provechosa. La amistad es el alma de las almas”, sentenció el poeta, novelista y dramaturgo, creador del teatro español, Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635).
“El hombre es libre, tiene que ser libre. Su primera virtud, su gran hermosura, su gran amor es la libertad”, sentenció el brillante poeta español Juan Ramón Jiménez (1881–1958).
“Qué bien se examina/ los humanos corazones/ perecen en las pasiones/ del vicio que las domina”, bella sentencia en rima de la autoría del poeta y escritor español Félix María Samaniego (1745-1801).
“Las acciones más intrascendentes de nuestra vida las ejecutamos en plena inconsciencia, casi como sonámbulos”, sentenció el novelista y escritor español Pío Baroja (1872–1956).
“La gota abre la piedra, no por su fuerza, sino por su constancia”, bella sentencia cuya autoría pertenece al poeta latino Publio Ovidio Nasón (43 a.n.e. - 17 n.e.).
“No conozco ningún otro signo de superioridad que la bondad”, bello pensamiento de la autoría del compositor alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827).
“No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad”, sentenció el médico, investigador y literato español Santiago Ramón y Cajal (1852–1934).
“Solo triunfa en el mundo quien se levanta y busca las circunstancias y las crea si no las encuentra”, sentenció Aristóteles (384–322 a.n.e.), considerado figura cumbre de la filosofía griega.
“El trabajo moderado fortifica el espíritu, y lo debilita cuando es excesivo; así como el agua moderada nutre a las plantas y en demasía las ahoga”, sentenció el historiador y moralista griego Plutarco.
“Un atleta no puede correr con el dinero en sus bolsillos. Debe trabajar con la esperanza en su corazón y lo sueños en su cabeza”, sentenció el extraordinario corredor de fondo de nacionalidad checa Emil Zátopek (1922-2000).
“Si queremos un mundo de paz y justicia, hay que poner, decididamente, la inteligencia al servicio del amor”, sentenció el aviador y novelista francés Antoine Jean-Baptiste Marie Roger de Saint-Exupéry (1900-1944).