Mejoras humanas y otros deseos para el 2025
Emerge el año nuevo para hacer lista de lo superado, renovar planes, proponernos otras metas y regalarnos ciertas esperanzas.
Emerge el año nuevo para hacer lista de lo superado, renovar planes, proponernos otras metas y regalarnos ciertas esperanzas.
La estrategia anual de multiplicar las entregas agropecuarias fructificará en la medida que se hagan realidad el rigor y el control sistemático en Ciego de Ávila.
Terminó el 2024, por fin, y negar que fue un año difícil sería cuando menos deshonesto. Levantarse cada día con la incertidumbre de a qué hora tendrás o no electricidad, llevó a más de uno a extremos impensados de desesperación.
No le abras las puertas al desaliento ni al pesimismo; el ser una persona optimista o vivir con optimismo te va a permitir ver los acontecimientos decepcionantes como situaciones temporales que podemos superar.
En materia de comunicación, el control de daños puede tardar y no hay garantía de que resulte efectivo.
Pudiéramos debatir durante horas sobre la estética y el cuidado que deben recibir las principales edificaciones de nuestra ciudad, pero eso ya es otra tema. Lo que de verdad sorprende en este caso, y no precisamente de forma positiva, es el debate digital que propició la denuncia.
A petición de los ciudadanos y el movimiento animalista de la Isla, muchos artículos de la ley amparan a todo tipo de animales y regulan las condiciones en las que estos deben desarrollarse. Sin embargo, la experiencia durante estos años habla de lo mucho que queda por hacer y cumplir todavía.
Unos espejuelos cuestan los miles de pesos que quieran pedir por ellos. El precio lo definen propiamente el riesgo de asumir una actividad informal, la prueba a fuerza de cuánto es capaz de pagar el necesitado y, sobre todo, la escasez.
¿Las 24 horas del día no les son suficientes? ¿Últimamente no tiene tiempo ni para mirarse al espejo? ¿Cuándo tiene un cuarto de hora libre lo único que le apetece es tumbarse en la cama y descansar?, si su día a día, o de alguna mujer que conozca, es así, probablemente sufra el síndrome MOPET.
Este mundo anda al revés, me comenta un conocido ante la actitud incomprensible de muchas personas que en determinada situación se ponen en contra de toda lógica y apoyan al infractor en vez de al que actúa en defensa de la ley.
No se trata de tarea de un día, o de campaña pasajera, porque el descontrol no es mancha exclusiva del pasado cercano y la erradicación de la mayoría de las ilegalidades detectadas en el 2024, no se traducen automáticamente en más leche y carne en las mesas avileñas.
Le costó mucho contarle a alguien. Dejó entrever las primeras señales de violencia mucho después de la primera ofensa, del primer golpe, de la primera vez que el frío metal en su cuello le advirtió que la violencia que su pareja ejercía sobre ella, no era cosa de juego.