Nostalgias de los que no se van
Josué es un niño de 10 años con ojos tristes. Al mirarlo se percibe que todo no está bien como parece, hay ausencia de algo detrás de esa felicidad que aparentemente suple la suficiente ropa de marca, los buenos calzados, el celular propio y hasta con línea para perderse entre los avatares de Internet y los juegos que él prefiera.




