Es paternidad responsable, no ficción
Quienes asumen hoy una paternidad responsable se enfrentan a una sociedad que todavía los ve como “padres de otro mundo”.
Quienes asumen hoy una paternidad responsable se enfrentan a una sociedad que todavía los ve como “padres de otro mundo”.
El reto mayor de 2023, creo, es que los más jóvenes vean en el país la concreción de sus sueños, de sus proyectos personales.
Un intento de análisis de nuestro presente y futuro, desde nuestras vivencias personales.
Por estos días cerramos 2022 y empezamos a plantearnos metas para el nuevo año, recién estrenado. ¿Cuál es el mejor ritual para empezar con buen pie?.
No todo está perdido, ni siquiera los cerdos.
A 2023 llegaré desconfiando de cábalas y predicciones. Me parece más lógico apostarle a la fuerza interna de la nación: su gente.
La frase no alude únicamente a aumentar la velocidad.
Entre lo que soñamos y lo que merecemos, hay un 2023 justo, armonioso y fértil, que pedimos como niño que espera un juguete, con la misma ilusión.
Al margen de cualquier dicotomía, no hay dudas de que el principal responsable en abonar lo pendiente es el imputado. La ley es clarísima en términos y “condiciones”.
Puede que ahora nos parezca torcida la búsqueda de un mayor control, pero nadie podría decir que no es lo correcto.
El tiempo es, a no dudarlo, el recurso más importante del que disponemos, porque es finito e irrecuperable.
Los niños tienen derecho a decidir si cortan o no su cabello. En un acto tan sencillo como peinar podríamos ejercer violencia contra nuestros hijos. Reflexionemos.