Dos caras de la percepción de riesgo en Ciego de Ávila
Cuba demuestra en la práctica que la COVID-19 puede contenerse, pero ese empeño tiene varios obstáculos aliados a la prolongación de la enfermedad.
Cuba demuestra en la práctica que la COVID-19 puede contenerse, pero ese empeño tiene varios obstáculos aliados a la prolongación de la enfermedad.
Yusbel Cruz Rodríguez transporta a enfermos que requieren de los servicios de hemodiálisis en Ciego de Ávila.
Se suponía que con tantos hipertensos, tantos diabéticos, tantos ancianos y tanto molote íbamos a enfermarnos de cuajo y casi por obligación porque el virus estaba en el aire, en la acera, en la pared de enfrente y hasta en el pan con pasta.
La provincia contabiliza unos 200 casos entre sospechosos, probables y confirmados.
Conscientes del momento clave que vive el país cualquier movimiento transformador debiera comenzar en las cuadras y esa fue otra de las certezas compartidas: la de no cejar en el empeño de construir un mejor país.
El plan de medidas para la etapa de recuperación post COVID-19 en Cuba, incluye la reanimación de servicios imprescindibles como los de la Corporación CIMEX y Tiendas Caribe.
En toda la Isla inicia la comercialización del tabloide con las medidas a implementar en las tres fases que abarcará el proceso de desescalada.
Las entidades de la sucursal de Islazul en Ciego de Ávila, y de la Empresa de Campismo Popular comercializan desde hace pocos días sus ofertas para el turismo nacional durante el verano.
El final del largo viaje al que hacíamos referencia la semana pasada en realidad termina este miércoles, a tres meses de iniciada la epidemia de COVID-19 en Ciego de Ávila.
Media hora antes de que el doctor Francisco Durán iniciara su habitual conferencia de prensa, las redes sociales se hacían eco de la primicia con que este miércoles despertamos: Cuba reportó un solo caso de COVID-19.
Llegó la confirmación de que estaría en el equipo multidisciplinario que durante siete días trabajaría en esta zona directamente con pacientes diagnosticados como positivos a la enfermedad.
No es cábala virulenta, aunque tres días con tres confirmados parezca señal de algo. Pero no, lo único manifiesto en tales datos es que La Habana cada vez parece más la cola de la cola.