Encontrar lo que no se perdió (+Post)
Es que la juventud ha estado siempre “perdida”.
Es que la juventud ha estado siempre “perdida”.
De Martí y Fidel aprendimos a no odiar. Mucho menos a desear o a celebrar la muerte, aunque ni con ella paguen su impagable deuda con la humanidad quienes más han lastimado sus latidos.
Ha transcurrido más de un mes desde que, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez asumió, la presidencia de los Consejos de Estado y de Ministros.
Aquel suceso que alguna vez creímos un acto cruel y despiadado, llegará a parecernos totalmente normal.
Azuzado por la no terminación de su casa, el hombre irrumpió ante la comitiva del Grupo Temporal de Trabajo y, en forma totalmente descompuesta, planteó sus inconformidades.
“Mamá, me vacunaron en la escuela”, la frase en boca de un niño o adolescente con frecuencia sorprende a los progenitores en casa.
Sindicatos como el de la Cultura y el de Civiles de la Defensa, se aproximan al cumplimiento de la cantidad que se han propuesto poner en banco antes de diciembre.
“No somos tan pobrecitos que no podamos garantizar un mínimo de condiciones: un poco de pintura, repello para las paredes, tanques para almacenar el agua”.
“Lo indicado es eso, aquí no pueden comprar”
Pensemos en las tantas veces que hemos presenciado cómo tiendas, restaurantes o sucursales bancarias abren más tarde de la hora establecida bajo cualquier pretexto.
¿Cómo frenar el embarazo en la adolescencia?
“A favor de la preservación de la vida humana (…) han llamado al número telefónico 106 para reportar a la Policía de camiones de transporte de pasajeros que circulan a exceso de velocidad (…)”