Covid-19: La buena obra de Norberto
Un cuentapropista dona alimentos a internados en Centro Médico Psicopedagógico de Morón.
Un cuentapropista dona alimentos a internados en Centro Médico Psicopedagógico de Morón.
Cuando Invasor publicó las medidas de la Empresa Eléctrica avileña para la etapa de enfrentamiento a la COVID-19, varios fueron los comentarios en las redes sociales y en la plataforma web de Invasor.
Trabajadores de la Industria Ligera en Ciego de Ávila dan valía al encadenamiento productivo para contribuir a que el personal del sector de la Salud en Cuba disponga de más medios de protección en el combate contra la COVID-19.
Pero lo visto y sentido durante el aporte de los hombres y mujeres del campo avileño, tanto por los donantes como por los beneficiados, se escapa de los marcos de la habitual nota informativa.
Aun cuando en Ciego de Ávila el autoabastecimiento territorial puede (y debe) tener mejores resultados, por estas fechas el municipio avileño de Baraguá muestra algunos ejemplos de lo que se hace para llegar.
Disponer de la mayor área posible de tierras alistadas, que permitan incrementar los ritmos de siembra cuando inicien las lluvias, es el propósito de fuerzas del sector estatal, campesino y cooperativo.
Con la sincronización de la segunda caldera de la bioeléctrica al central Ciro Redondo y la entrega constante de vapor al cabezal principal ha entrado el ingenio en su última etapa de pruebas parciales.
Los agricultores de Ciego de Ávila tienen previsto durante la etapa de beneficio a las hojas de tabaco acopiar unas 627 toneladas y obtener capas destinadas a las labores de torcido.
Mientras el país llama al aislamiento social y crecen los consumos de electricidad en los hogares, Cuba adopta medidas para garantizar el servicio.
“Si la industria aumenta su capacidad productiva, se pueden incrementar las ofertas de productos hoy llevados a las bodegas del territorio. O sea, dependemos de los proveedores”.
La Unidad Empresarial de Base (UEB) con que cuenta la Empresa de la Pesca de Ciego de Ávila en el norteño municipio de Bolivia, continúa ofreciendo la respuesta productiva que requiere la economía cubana en la actual coyuntura.
Lo dijo Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro de la República de Cuba, en comparecencia por la televisión nacional días atrás: el consumo de electricidad de abril se comporta como si fuera agosto.