Ciego de Ávila: Signos de reanimación en la agricultura urbana
La COVID-19 ha venido a recordarnos, de una manera un tanto retorcida, que buscar alternativas de todo tipo para la subsistencia no debe ser tarea pendiente ni a largo plazo.
La COVID-19 ha venido a recordarnos, de una manera un tanto retorcida, que buscar alternativas de todo tipo para la subsistencia no debe ser tarea pendiente ni a largo plazo.
La industria conservera de Ciego de Ávila garantiza tres de los productos que elabora para el consumo de los menores de edad que padecen en Cuba de fenilcetonuria, fibrosis quística, deficiencias renales y cardiovasculares.
Si verdaderamente esperamos que la zafra en Ciego de Ávila dé el salto cualitativo y cuantitativo que se espera, la siembra aún debe mejorar mucho para sostener las proyecciones de crecimiento.
Una situación tensa con la economía, sobre todo con la alimentación y sus abastecimientos, ha llevado a buscar todas las alternativas posibles para sobrellevarla.
En el empeño de llevar comida a la mesa, más ahora que los efectos de la COVID-19 complejizan la importación de alimentos, todo aporte es válido así venga de los surcos de pequeñas sitierías o de la gran empresa estatal socialista.
Desempeñar el nuevo rol y hacer uso de la autonomía que le concede la Constitución en este escenario dependerá, por una parte, del nivel de preparación y las capacidades de innovación que desarrolle el municipio.
Si los números se comieran, algunos anduviéramos con mala digestión, mientras otros reposáramos hartados, luego de una cifra rebosante, de la que pudiéramos chuparnos hasta cada décima después de la coma.
Llama la atención que la Mártires del 9 de Abril no solo mueve tierra y bota para cumplir su compromiso, sino que además está aportando semilla de la gramínea para otras cuatro unidades.
La falta de arroz en los mercados se suma a las preocupaciones actuales, lo cual se acentúa cuando en los campos dedicados a ese vital cultivo también se afectan por la carencia de recursos.
En Majagua, un joven se empeña en aprovechar cada espacio cultivable y confiesa: “Ahora sé que me gusta más que cualquier cosa.”
¿Qué estrategias con soluciones propias pueden adoptarse para garantizar el alimento porcino? ¿Cuáles trabas internas aún persisten en el incentivo a la obtención de carne de cerdo en Ciego de Ávila?
Mayo cerró con la siembra de unas 2 700 hectáreas de caña, 1 600 menos que las planificadas, situación que deviene todo un reto a la vez que compromiso de honor para la familia azucarera de esta provincia de Ciego de Ávila.