Olga: con picante y sin picante
¿Le gustan los tamales?, entonces no se pierda esta breve reseña de Olga, la tamalera.
¿Le gustan los tamales?, entonces no se pierda esta breve reseña de Olga, la tamalera.
A lo largo de la historia Cuba, ha parido, para bien propio y de la Humanidad, a hombres y mujeres que la han prestigiado, sobre todo en el mundo de la literatura. Antonio Bachiller y Morales, es sin dudas, uno de ellos.
El 14 de febrero es un día en el cual se eleva a insospechadas temperaturas ese sentimiento universal al que todos, sin distinción de razas, credos e ideologías llamamos AMOR.
De artistas del pincel y la paleta —hombres y mujeres— está poblada nuestra pequeña isla caribeña. Mariano, Lam, Portocarrero, Amelia, Flora…También pululan los artífices del lápiz, entre estos Juan David, Ares, Wilson…
Hoy, amables lectoras y lectores, he preparado —es mi opinión muy personal— un tema que, además de sugerente y atractivo, es también una pincelada histórica de la cual es el protagonista uno de esos cubanos que se hicieron notar —por supuesto, de manera positiva en extremo— en el exterior de su amada ínsula caribeña: la bella Cuba.
Matancero de cuna, el doctor Ángel Arturo Aballí (1880-1952) está considerado como uno de los pediatras más destacados y sobresalientes de esa especialidad médica en Cuba.
Durante varias decenas de años su figura enjuta y elegante entró sin pedir permiso a cientos de miles de hogares cubanos, a través del popular programa televisivo Palmas y Cañas. La radio y luego la pequeña pantalla fueron sus tribunas preferidas para defender y ennoblecer a la décima guajira.
“No admitas jamás cosa alguna como verdad sin haber conocido con evidencia, que así era”.
Todos, desde distintos oficios y trabajos, pusieron el clásico granito de arena para que se le abrieran las puertas a Omar Carrero Moreno, o, mejor aún, el inolvidable Guajiro de Florencia.
Este patriota cubano nacido en la región central de nuestro caimán antillano, en Villa Clara, llevaba el espíritu de rebeldía en lo más recóndito de su corazón.
La archifamosa ópera Aída devino, en el mundo del llamado bel canto, una de las de mayor popularidad y de más cantidad de presentaciones. Su texto fue traducido del original por Antonio Ghislanzoni y la música fue encargada al compositor Giuseppe Verdi y fue estrenada en El Cairo el 24 de octubre de 1871.
Hay hijos de esta linda y solidaria isla caribeña llamada Cuba que, tanto en su terruño natal como por el mundo, han cosechado lauros que los han situado, en su momento, en sitiales mundiales.