El otro tampoco
Uno orientado ¿y el otro? Interrogante hecha desde el título de esta sección, en la edición del 17 de febrero último, que tuvo respuesta vía correo electrónico, y da cuenta del caso de Antonio Lima Corzo.
Uno orientado ¿y el otro? Interrogante hecha desde el título de esta sección, en la edición del 17 de febrero último, que tuvo respuesta vía correo electrónico, y da cuenta del caso de Antonio Lima Corzo.
¿Acaso todo lo hecho ahora para dar solución no es de la competencia y responsabilidad de las instituciones mencionadas en las misivas?
Ojalá el buzón de Cartas Abiertas, como Argelia, no tenga que esperar otros tres años por la contestación de los responsables; y la remitente tampoco por la solución a su caso.
Desde la primera línea vino a mi mente aquella consigna de que el cliente siempre tiene la razón. Y disfrazarla con justificaciones termina con no convencer a quien se siente agraviado.
“En investigaciones realizadas por nuestra investigadora Norma Villa y el técnico del Departamento de Conservación y Rehabilitación, Roberto Pereira, se comprobó la problemática existente en el inmueble, que fue valorada de crítica."
La muerte, aunque proceso natural, merece el mayor de los respetos.
A veces el sombrero llega cuando ya no queda cabeza.
No se trata de un examen cualquiera, sino de uno del cual, muchas veces, depende la tranquilidad de otros.
Existen situaciones que ubican al ser humano en esa llamada “línea delgada” que, tomándola como centro, de un lado sitúa a la reflexión, la concordia; y del otro, a la desesperación e, incluso, a la apatía.
“No hay grito de dolor que en lo futuro no tenga al fin por eco una alegría.”
Es como algo que va quedando, poco a poco, en el subconsciente colectivo: dar por sentado que los demás conocen las interioridades de una entidad determinada, o exigirles “suponer” cuando lo ideal sería explicar, dar argumentos, convencer, comunicar.
Pensé por mucho rato en un párrafo introductorio, sin embargo, en virtud del espacio, mejor contar lo que describe Leonardo Batista Gutiérrez, residente en calle Eduardo Mármol No. 105 altos, entre Martí y Narciso López, en la ciudad de Ciego de Ávila.