
Cayo Coco no es solo un destino de sol y playa. Mientras los turistas se entregan al ocio en tumbonas frente al mar, a escasos metros —a veces solapada entre las propias instalaciones— respira la Reserva Ecológica Centro-Oeste de Cayo Coco.

Así como el café tiene su lado amargo, su cadena productiva tiene eslabones débiles que limitan el impulso que podría tomar.

La voluntad política está declarada. Las herramientas existen. Hace falta traducir todo eso en hechos habituales, porque, al final del día, el ciudadano no mide el éxito de la bancarización por las resoluciones emitidas, sino por la posibilidad de comprar con el dinero que tiene en su cuenta.

El mundo no mejora solo, cultivar el propio jardín es, a la vez, acto de resistencia, filosofía de vida y gesto de amor al prójimo.

Acoplar el cuerpo tres veces por semana a una máquina para sustituir de forma artificial la función principal de los riñones (purificar la sangre), no es una opción, sino un acto de supervivencia.