
Cuba vive hoy una coyuntura compleja. Y es precisamente en ese escenario donde proliferan los bulos, las medias verdades y las manipulaciones deliberadas.

Nada impide que recibamos un nuevo año con la voluntad de hacer borrón y cuenta nueva. La posibilidad de escribir otro capítulo de vida en los próximos doce meses sigue intacta.

Muy pocas celebraciones son capaces de unir tanto a la gente como el inicio de un nuevo año. Al 2026 le deparan los muchísimos retos que le dejó de herencia su predecesor.

Cuando el telón del año 2025 anuncia su cierre descorren las nostalgias y estamos llamados a ser, una vez más, resilientes.

El plástico, omnipresente y de conveniencia efímera, constituye amenaza persistente y silenciosa para los ecosistemas y la salud humana.