CostÁvila Pdl/Facebook Como consecuencia de la disfuncionalidad de Comunales, ha surgido un nuevo proyecto de desarrollo local (PDL), con el exigente objetivo de recoger los desechos sólidos en Ciego de Ávila. Han vuelto a escucharse aquellos campanazos que anunciaban el paso del camión por la cuadra. Han desaparecido algunos basureros…
Costávila, como se titula dicho emprendimiento, tiene, a la vez, otros objetos sociales, desde chapear áreas verdes hasta barrer las calles de la capital de la provincia. Tras la aprobación del Consejo de la Administración Municipal (CAM), comenzaron sus acciones a mediados de enero de 2026.
A partir de su surgimiento, aumentaron las expectativas y las dudas de la población, con todo sentido: ¿Ciego de Ávila podrá ser una ciudad más limpia? ¿Costávila será capaz de cumplir la compleja misión en medio de una situación tan crítica del país? ¿Existirá estabilidad en el saneamiento e higienización del territorio?
A la par de que lo importante sería una mejora notable en el servicio, vale cuestionarse, también, qué sucede ahora con la dirección provincial de Comunales y su homóloga en el municipio de Ciego de Ávila. Además, qué rol ocupa, a continuación, la Empresa de Servicios Comunales (Comcávila).
Exactamente, la provincia ha contado durante años con la mencionada unidad presupuestada y una entidad perteneciente al sector empresarial. Sin embargo, entre ambas ha sido imposible solucionar un problema que cada vez más se agrandaba en el territorio, al igual que en todo el país.
En tiempos recientes, la situación se tornó insostenible. Los microvertederos permanecían repletos durante días y semanas; cualquier esquina era un basurero o uno potencial, incluso en los lugares más céntricos de la urbe avileña. Urgía, hace años, una decisión drástica para revertir el panorama.
Pero, ¿qué condujo a este punto? ¿En qué momento cambió de forma abrupta el escenario higiénico sanitario de la ciudad? De acuerdo con el director provincial de Comunales, Luis Alberto Pérez Olivares, este problema deviene de forma directa del reordenamiento económico.
Producto de tales medidas económicas, los obreros de Comunales empezaron a percibir salarios demasiado bajos en relación con el costo de la vida. Antes del reordenamiento, el cobro de los trabajadores también resultaba insuficiente, al igual que en los demás sectores estatales, pero estaba más ajustado al contexto nacional.
Junto a que el pago no se correspondía con la labor que realizaba el personal, tampoco había manera de corregirlo, plantea Pérez Olivares. Sin un sistema de pago que les permitiera un aumento por resultado u otras alternativas para incentivarlos, la dirección provincial de Comunales estaba condenada al fracaso. Con poco más de 3000.00 pesos de salario, que equivalen, actualmente, a un cartón de huevos, la estampida fue inmediata.
A las bajas masivas, entonces se le sumó una serie de dificultades devenidas de la crisis económica que enfrenta el país. A mediados de 2024, Invasor publicó que por “déficit de baterías, partes y piezas, apenas funcionaban seis de los 14 tractores con carretas del municipio cabecera”.
Esos que “caminaban” también tenían deteriorados los neumáticos y la falta de luces era un impedimento para trabajar en horario nocturno. Asimismo, desde aquellas fechas, la carencia de combustible limitaba grandemente. A duras penas se conseguía, al menos, la mitad de un plan diario de recogida de 2000 metros cúbicos de desechos sólidos.
Ante la inoperatividad de Comunales, era necesario un cambio radical. Transitar del sector presupuestado al empresarial hubiera sido una medida importante, en aras de robustecer sus servicios con ganancias económicas y no perder una estructura formada durante décadas.
No obstante, el CAM decidió que esa entidad municipal atendiera únicamente los servicios necrológicos. Con el ejemplo de los servicios comunales, habría que ver si la unidad presupuestada tendría las herramientas para afrontar la tarea sin que el final sea este mismo. Hasta ahora le ha quedado sumamente grande.
En definitiva, el PDL afrontará el reto de sanear la Ciudad de los Portales, mientras que Comcávila se ocupará de esa y sus demás funciones anteriores en ocho municipios avileños. Por el momento, Costávila cuenta con las manos de quienes, una vez, formaron parte del colectivo de Comunales y recupera el parque vehicular que pertenece a la mencionada entidad estatal.
Del 19 al 26 de enero fueron extraídos 2362 metros cúbicos de desechos en la ciudad, publicó la cuenta de Costávila en la red social Facebook. Al mismo tiempo, se recogieron 56 grandes microvertederos y se mantuvieron limpios unos 16. Sin halo de pesimismo, estos números reflejan que la carrera es todavía muy larga y está repleta de obstáculos.
Seguramente, el origen de limitaciones para el avance de Costávila provenga de la disponibilidad de combustible. Nada indica que en un futuro cercano cambie esa realidad. Por lento que sea, el PDL deberá sostener un ritmo que permita, como mínimo, que la higiene comunal no empeore más.
Aunque los resultados de la primera semana siguen sin satisfacer las exigencias de la población, al menos existe un intento por lograrlo. Mañana se verá con mayor claridad si el PDL está a la altura de una misión de semejante envergadura y si la ciudad puede o no estar menos sucia.