Roberto Morejón (JIT)Jonathan Bridón fue el inicialista más integral de la SerieDos noticias de contrastado significado para la comunidad beisbolera en Ciego de Ávila caracterizaron la pasada semana e inicio de la que transcurre: la exclusión del lanzador Yunier Batista del equipo nacional que efectuará una gira en Nicaragua y la presencia de dos avileños en las escuadras Todos Estrellas de la 64 Serie Nacional de Beisbol.
En el primer caso, inicialmente el lanzador avileño estaba dentro del listado de la selección que, el jueves 19 de febrero, sostendrá el primero, de cuatro choques pactados en la nación centroamericana, pero fue sustituido a última hora por el relevista derecho de Las Tunas, Keniel Ferraz.
El intercambio, anunciado por la Federación Cubana de Béisbol y Softbol en sus perfiles oficiales de redes sociales, sucede después de una actuación discreta del derecho de los Tigres en la Serie de las Américas 2026, donde el equipo representativo de Cuba consiguió la tercera posición.
Batista venía de tener un año 2025 destacable en el aspecto deportivo, encabezado por su nombramiento como mejor atleta de deportes colectivos en Ciego de Ávila, tras sus actuaciones en la III Liga Élite, donde fue el mejor lanzador derecho, el Campeonato Panamericano de Beisbol sub23 desarrollado en Panamá y la 64 Serie Nacional.
Por otra parte, la Comisión Nacional de Beisbol anunció el pasado miércoles la conformación de los equipos Todos Estrellas en sus variantes ofensiva, defensiva e integral, compuestos por los peloteros de mayor destaque en la más reciente competición doméstica.
En la primera base, además de ser el más ofensivo, Jonathan Bridón se llevó el premio Daniel Hernández al inicialista más integral, mientras que Jorge Luis Contreras fue seleccionado en el equipo más defensivo en la posición de la segunda almohadilla.
Bridón tuvo un gran peso en el equipo de los Tigres al conectar 15 vuela cercas e igual número de dobles en un total de 71 hits, con 56 carreras impulsadas y 40 bases por bolas, de las cuales casi la mitad (19) fueron intencionales.
Su promedio de bateo fue de .297, el de embasado ascendió a .414 y el slugging quedó en la cifra de .548, por lo que su OPS ascendió a un elevado .962, según los números del sitio web del béisbol cubano.
En el aspecto defensivo, durante 539 entradas y un tercio cometió cinco errores en 524 lances, siempre ocupando la posición de inicialista, para un promedio de .990, mientras que Jorge Luis Contreras, a lo largo de 174 entradas defendiendo la segunda base, hizo dos pifias en los 119 lances en los que participó, dejando en .983 su average defensivo.