Piña Colada en el lente
El Festival de Música Fusión Piña Colada, como cada año, volvió a tomar Ciego de Ávila para despojarla de la pereza que, desafortunadamente, lleva por sello la ciudad
El Festival de Música Fusión Piña Colada, como cada año, volvió a tomar Ciego de Ávila para despojarla de la pereza que, desafortunadamente, lleva por sello la ciudad
Cerró el telón del Festival de Música Fusión Piña Colada y volvió a confirmarse como uno de los eventos imprescindibles dentro del panorama musical de la Isla.
Si miramos con un lente más pulido, la penúltima noche de concierto en la Plaza Mayor General Máximo Gómez tengo que reconocer que no fue nada memorable.
El trovador Diego Gutiérrez se presentó nuevamente en Ciego de Ávila, ahora como parte del Festival de Música Fusión Piña Colada, en el escenario más prestigioso de todo el evento, el Teatro Principal.
Podría parecer fuera de esquemas que, en medio del Festival de Música Fusión Piña Colada, una obra de teatro formara parte del programa de esta XVI edición. Sin embargo, el unipersonal Kid Chocolate estuvo entre las propuestas de este evento.
Subió con todo al escenario y cantó a garganta abierta para regalar un espectáculo único al público avileño, que por primera vez ha podido “tazar su valía musical”.
Porque el trabajo del periódico Invasor es la suma de muchos emprendimientos y deseos de hacer, cada premio, además de elogio, deviene compromiso de hacerlo mejor. Si llegan…bienvenidos.
La Plaza Mayor General Máximo Gómez, en Ciego de Ávila, volvió a abarrotarse en la segunda jornada del Festival de Música Fusión Piña Colada. El dúo musical Buena Fe no deja de sorprender a los avileños que regresan a acompañarlo.
La formación profesional de productores y músicos del sistema de instituciones de la música en Cuba fue el tema que, en la segunda jornada del Festival de Música Fusión Piña Colada, reunió a especialistas y artistas en uno de los espacios teóricos que propone el evento.
La XVI edición del Festival Piña Colada reserva presentaciones de importantes artistas, espacios teóricos, extensión a comunidades, actividades en centros penitenciarios, entre otras, para aportar e incentivar el gusto por la música cubana.
Si hubiera que insistir en cualidades de Orishas, diría que es el ímpetu con el que suben al escenario y el maravilloso empaste de las voces lo que los hace únicos.
Mi amigo Osval se está tomando en serio eso de que para "jugar regular" en un equipo hay que batear.