Fidel, siempre de vuelta
Fidel, adorado por muchos, criticado hasta el cansancio, vilipendiado por los que más le temían, no abandonó nunca aquello que convirtió en el centro de su existencia: su vocación de servicio, sus anhelos de una Cuba como sitio donde se erijan por siempre la fuerza y la entrega total de todos sus hijos.











