Las máximas autoridades del Partido Comunista de Cuba (PCC) en el municipio y la provincia de Ciego de Ávila convinieron en la importancia estratégica de estar atentos a las posibilidades de ampliar y diversificar las producciones en los escenarios productivos
Que el pleno extraordinario del Comité Municipal de la organización en Ciego de Ávila haya chequeado el cumplimiento de sus prioridades e indicadores en correspondencia con las necesidades y demandas más perentorias de la población, es la confirmación de que el trabajo político e ideológico en la provincia está atento al sentir de quienes, día tras día, enfrentan complejas circunstancias.
Así se entiende que la prioridad que se resume en asegurar el programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía estuviera en el centro de las intervenciones.
En particular, el compromiso de lograr que todas las bases productivas cuenten con rubros exportables y producciones que sustituyan importaciones, condujo a importantes reflexiones y orientaciones de Julio Heriberto Gómez Casanova, primer secretario del Comité Provincial de la organización partidista.
Las posibilidades que encierran los nuevos esquemas de financiamiento aprobados a escala nacional devienen fórmula para aportar tabaco, carbón, miel de abeja, arroz, frijoles, oleaginosas, frijol mungo, leche, carne y huevo.
Como dijera Gómez Casanova ante el cónclave, la mayoría de las bases productivas tienen poco o nada de eso, “tienen hipotecado al campo cubano”, pero recordó que los responsables del cambio tienen nombres y apellidos, a ellos corresponde interpretar este mandato y discutir en cada lugar, teniendo en cuenta que es la manera de acceder a la moneda convertible para adquirir recursos vitales como petróleo, aceites, maquinarias, fertilizantes, plaguicidas, entre otros.
El dirigente hizo un balance de la realidad de tales producciones en la provincia, a raíz de los cambios que buscan el reimpulso económico.
Recordó que, en octubre, se puso en marcha el movimiento político en función de la producción de tabaco, y que al municipio cabecera le restaban al cierre del pasado mes unas 31 hectáreas, del centenar que se había propuesto plantar en la campaña 2025-2026.
Ya se cuenta con unas 105 casas de cura —parte de la imprescindible infraestructura—, se erigen 52 nuevas, algunas de ellas en este municipio, abundó.
Otras indicaciones de la intervención de Gómez Casanova acerca de la producción de alimentos giraron en torno a la elaboración de carbón en dos direcciones: satisfacer las necesidades de la población a precios justos, que se correspondan en cada caso con la ficha de costo, y con destino a la exportación.
Al respecto comentó que “hay que comprometer a las bases productivas para que hagan hornos, pues ya contamos con experiencias de quienes hacen hasta tres por semana”.
Vista parcial de los asistentes
No escaparon a las reflexiones las perspectivas que se abren mediante un mayor fomento de granos como el frijol mungo y el arroz, y la siembra de girasol y ajonjolí, oleaginosas con las cuales se pretende satisfacer, de modo gradual, la demanda local de aceite comestible. Como punto de partida, aseveró que el pasado año se produjeron más de 24 000 litros de aceite oleaginoso en predios avileños.
Ante los miembros del Comité Municipal e invitados, el primer secretario del Comité Provincial del Partido insistió en cuanto a la mejor manera de avanzar: ir donde están los productores de avanzada, evaluar en qué frente pueden dar respuesta y discutir con ellos, además de que las entidades estatales también se involucren en la tarea.
De los retos esenciales no escapa el incremento de la masa animal, a partir de producciones a escala local como yuca y frijol mungo, este último, un grano con un elevado nivel proteico, sin obviar las acciones que se emprenden para hacer realidad la producción anual de unos 20 millones de huevos.
En tanto continuidad de los acuerdos emanados del XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y del pleno extraordinario provincial, el cónclave evaluó el estado de cumplimiento de los indicadores enfilados a cumplimentar el resto de las prioridades: el fortalecimiento de la unidad, el perfeccionamiento de la labor política e ideológica, y el enfrentamiento a las desviaciones y tendencias negativas presentes en la sociedad cubana.
Tanto la máxima dirección partidista de la provincia como la del municipio insistieron en el valor estratégico de asumir la actual coyuntura de modo creativo, como alertara Gómez Casanova, “resistir no es una palabra vacía, no es quedarme quieto, es darle comida al pueblo, garantizar los servicios vitales, que todo aquel que tiene la posibilidad haga lo que le corresponda”.
Para garantizar el éxito se enfatizó en la urgencia de evaluar de modo sistemático más de 200 indicadores, compromiso por compromiso, y de estructurar en meses continuos la tríada plenos municipales, reuniones con secretarios generales de las organizaciones de base y el chequeo en los burós municipales y provincial de dicha organización política.
Toca, además, a las instancias partidistas en los municipios desplegar “todas las reuniones y acciones adicionales que sean necesarias, asimismo hay que verlo en las asambleas del Poder Popular, en los consejos de la administración, y muy importante, en los núcleos del partido los cuales tienen que hacer y exigir, no pueden ser simples demandantes”, puntualizó Gómez Casanova.