Como el buen vino, un club añejo
La paciencia, el azúcar y la sabiduría han curtido años de premios y camaradería entre los miembros del Club de Vinicultores La Trocha, de Morón.
La paciencia, el azúcar y la sabiduría han curtido años de premios y camaradería entre los miembros del Club de Vinicultores La Trocha, de Morón.
Cuando la cosecha en Ciego de Ávila no llega todavía a la mitad de las áreas, ya hay amenazas expresadas en bajos rendimientos. Caímos casi a la mitad en las hectáreas plantadas con semilla nacional.
Ha pasado más de una década y la tendencia sigue imparable, con algunos picos que la contradicen sin lograrla detener. Sigue cayendo el tomate en Ciego de Ávila. Sus áreas se duplican, pero sus rendimientos se dividen entre cinco.
A más de un año del retorno a la presencialidad en la Educación Primaria de Ciego de Ávila, el aprendizaje aún arrastra asignaturas pendientes.
El uso de copas menstruales aún no es extendido en Ciego de Ávila, por causa del desconocimiento o la dificultad para adquirirlas, a partes iguales. Eso no quita que las queramos en un futuro cercano.
El Programa de Reproducción Asistida mejora sus indicadores y devuelve la alegría de un hijo a muchas parejas en Ciego de Ávila.
Una reparación promete devolver esplendor a la planta baja del emblemático hotel, pero todavía faltaría lo más urgente.
Este sábado 28 de enero en la loma La Carolina no hubo distinción entre los de afuera y los de adentro para hacer por una comunidad que agradece la transformación.
En el aniversario 170 del natalicio del Apóstol hurgamos en la historia y atamos finos lazos entre él y Ciego de Ávila.
La economía no es ciencia ficción, aunque a veces nuestra realidad se empeñe en dibujarle escenas increíbles. Ninguna de las aquí expuestas lo es. Son tan reales como los más de 600 millones de pesos que acumulaban en pérdidas 21 empresas avileñas, al cierre de 2022.
Nuevos actores de la economía en Ciego de Ávila se han insertado en las ventas minoristas en MLC. ¿Cómo les ha ido?, ¿qué futuro tiene esta actividad?
Solía creer que al pasar el tiempo se pierde el entusiasmo, pero Carlos Ramos Rizo me demostró lo contrario. Con medio siglo de trayectoria artística, a sus 71 años sigue ávido de contar su historia.