En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, la actividad "Corazones que acompañan" reunió en Ciego de Ávila a artistas, psicólogos y trabajadores de la salud
Cada 15 de febrero el mundo recuerda que el cáncer también tiene nombre de infancia. En Ciego de Ávila, esa fecha no pasó inadvertida. Una iniciativa cargada de sensibilidad, cultura y compromiso social se abrió paso en medio de la cotidianidad para llevar arte y esperanza a las niñas, los niños y los adolescentes que atraviesan procesos de salud complejos, así como a sus familias.
La actividad “Corazones que acompañan”, gestada por el Proyecto Sociocultural Corazón, congregó a artistas locales, personal de salud y proyectos comunitarios en una experiencia profundamente humana donde la creación artística se convirtió en puente, consuelo y presencia. Dialogamos con dos de sus protagonistas sobre lo que esta jornada significó.
“Es como cerrar y abrir ciclos desde el amor”
Hace más de dos décadas, Lupe Díaz Beracierto fundó el Proyecto Corazón con una certeza: el arte puede llegar donde las palabras no alcanzan. Hoy, tras un período fuera de la provincia, regresó para retomar ese trabajo con la misma energía del primer día.
—Lupe, ¿qué significa para usted estar hoy aquí, en esta actividad?
—Para mí es una emoción muy grande. Hace 21 años, cuando nació el Proyecto Corazón, una de las poblaciones a las que llevábamos nuestro arte eran precisamente estos niños. El arte siempre ha sido nuestra manera de acompañar, de aliviar, de decir “no están solos”.
—¿Y cómo se produce ese reencuentro con esta causa?
—Después de un tiempo fuera de la provincia, regresé a Ciego de Ávila y retomamos el trabajo con niñas y niños sin amparo familiar. Hoy la vida nos vuelve a abrir la puerta para reencontrarnos con esta causa tan sensible. Es como cerrar y abrir ciclos desde el amor.
—¿Qué papel juegan los artistas que acompañaron la jornada?

—La pequeña Compañía Polichinela, el teatro de títeres para niños y jóvenes, y el proyecto Tejiendo Sueños demostraron que la creación artística también puede ser herramienta de acompañamiento emocional. Compartieron su talento de manera sensible y respetuosa. Eso no tiene precio.
“El arte es muchas veces la vía más genuina para expresar, elaborar y sanar”
La MsC. Nathaly Dueñas López es presidenta de la Sociedad de Psicología de la Salud en Ciego de Ávila y asesora del Proyecto Corazón. Desde ambas responsabilidades vivió esta jornada con especial intensidad.
—Nathaly, ¿desde qué lugar participó usted en “Corazones que acompañan”?
—Para mí ha sido una profunda satisfacción participar desde mis dos responsabilidades. Como asesora del Proyecto Corazón, pude contribuir a que la intervención artística tuviera un enfoque respetuoso y emocionalmente cuidadoso. Y como presidenta de la Sociedad de Psicología de la Salud, reafirmo que el acompañamiento psicológico en contextos de enfermedad no siempre pasa por la palabra clínica.
—¿Qué lugar ocupa el arte en la atención a estos niños y sus familias?
—Muchas veces el arte es la vía más genuina para expresar, elaborar y sanar. No sustituye la intervención clínica, pero la complementa de una manera que ningún protocolo puede reproducir. Lo que vivimos hoy aquí lo confirma.
—¿Qué distinguió metodológicamente esta actividad?
—Se desarrollaron dinámicas participativas, momentos de expresión artística y espacios de encuentro donde se priorizó el respeto, la sensibilidad y el cuidado emocional. No fue solo una conmemoración. Fue un ejercicio de dignidad.
“Corazones que acompañan” no fue solo una actividad del calendario. Fue la reafirmación de que una comunidad puede unirse desde el arte para acompañar, sostener y dignificar. Porque cuando el arte nace del compromiso, no es espectáculo: es presencia.