El rincón de los cronopios: siete años cultivando la palabra desde Ciego de Ávila

El taller literario de la Casa de Cultura José Inda Hernández ha logrado proyección internacional con participaciones en cerca de 200 antologías y el reconocimiento como representante en Cuba del grupo cultural OCCEG de México

Inspirado en las Historias de famas y cronopios de Julio Cortázar, este espacio ha trascendido las fronteras provinciales para convertirse en un referente de la literatura fantástica y de terror en la Isla.

Luis Pacheco Granado, asesor literario de la Casa de Cultura José Inda Hernández y alma del proyecto, conversó con Invasor sobre los logros y desafíos de este colectivo que ya cuenta con más de siete años de trabajo ininterrumpido.

—Pacheco, ¿cómo surgió la idea de crear El rincón de los cronopios?

—Fue un homenaje a Julio Cortázar, recordando su libro de Historias de famas y cronopios. La vida del escritor es como dice Cortázar en el libro: un cronopio, un gran luchador por la felicidad, por la vida. Empezamos como un pequeño círculo de escritores locales, pero después se fueron incorporando hasta de otras provincias. Llegamos a tener 67 integrantes. El grupo ha sido como una puerta para muchos escritores que adelanten su literatura, desarrollen su talento.

—¿Cuáles considera los principales logros de estos años?

—Sinceramente, muchos. Hemos aparecido casi en 200 antologías internacionales de Bolivia, México, Argentina, Perú y España. Hay escritoras que tienen sus propios libros. Alicia Marlene Ríos ya tiene más de cinco libros publicados, Sonia Salazar también. Pertenecemos a diferentes grupos literarios, por ejemplo, el grupo Lectores de Estados Unidos, donde muchos de nuestros escritores han destacado. Tenemos a Nani, como la conocemos cariñosamente, una niña minusválida que ha tenido grandes resultados, hasta premios en ese grupo.

—Mencionó a Alicia Marlene Ríos. ¿Qué otros nombres destacan?

—Alicia es la que más se ha destacado, sin duda. Pero tenemos una gran cantidad de jóvenes que se han ido incorporando. Camila de la Torre y Arisnubia llevan poco tiempo y ya han obtenido resultados provinciales y reconocimientos a nivel internacional. Uno de los mayores logros es que el grupo OCCEG, el grupo cultural de Papantla en México, nos haya reconocido como sus representantes en Cuba. Ellos tienen representación en toda América Latina, y faltaba Cuba. Nuestra presidenta, Saraí, está ahora mismo en Papantla cumpliendo una invitación de ellos y participando en muchas actividades, representando no solo a los cronopios, sino a la literatura avileña y cubana.

—¿Qué proyectos internacionales han desarrollado con OCCEG?

—Gracias a ellos lanzamos a nivel internacional el año antepasado dos convocatorias: “Vuelo de los colibríes”, sobre niños minusválidos, y una antología sobre la palabra “libre” en todos los sentidos de la vida. Tuvimos una aceptación internacional muy grande de muchos países de habla hispana, y las dos antologías ahí están, existen.

—El grupo se caracteriza por cultivar la literatura fantástica y de terror. ¿Es algo inusual en Cuba?

—Nuestro grupo escribe diferentes temáticas, pero se ha desarrollado mucho la literatura fantástica y de terror. Yo creo que en Cuba es el mayor grupo de personas que escriben esa temática. Lanzamos la antología Entre el amor y la muerte con todos los escritores que quisieron. Era de narrativa, pero hay escritores que no escriben narrativa y algunos se inspiraron e hicieron décimas, poesía, también de esa temática de terror.

“Después trabajamos los cuentos atómicos, cuentos de hasta 20 palabras, y logramos que se publicaran antologías en Colombia y a nivel internacional donde participamos muchos de nuestros escritores”.

—¿Cómo ha sido la participación de las mujeres en el taller?

—La mayoría de los integrantes de los cronopios son mujeres, de todas las edades. Recuerdo a Yeily, que tenía 10 años cuando escribió su noveleta Cuentos de mi bruja Achú, publicada en Argentina. Otra niña, Tani de la Caridad, cuando tenía 14 años escribió Retrato de una adolescente.

“Otra le encanta tanto la literatura de terror que su seudónimo es Mini Lucifer. Me dije: “Si estamos escribiendo esas temáticas y la mayoría son mujeres, ¿por qué no preparar una antología donde aparezcan ellas escribiendo historias de terror?” Y así surgió: Ellas escriben historias de terror, con 36 féminas.

“Fue publicada por la editorial Laia en Argentina. Creo que fue la primera vez en Cuba que se logra que un grupo de escritoras hicieran una antología sobre esa temática”.

—El grupo ha diversificado sus actividades hacia otras manifestaciones artísticas...

—Sí, en la actualidad hay escritoras que componen canciones, como Alicia y Luis, que es su esposo, y Camila, una joven de 18 años a la que se le ha despertado un talento muy grande, que compone y canta canciones también.

“Otra extensión de nuestro grupo es la dramaturgia. Tenemos encuentros dramatúrgicos con el Teatro La Trapisonda, dirigido por El Chino, Oliver de Jesús. La última semana de cada mes tenemos un taller de dramaturgia, porque nuestros escritores están escribiendo monólogos y ya han obtenido premios con ellos.

“Tenemos a Larisa Diakova, por ejemplo. Este mes de febrero, el sábado 28 a las 10 de la mañana estaremos en el Teatro La Trapisonda con el taller de dramaturgia”.

—Hábleme de los concursos que organiza el grupo.

—En primer lugar tengo que destacar el gran apoyo al ciento por ciento del Centro Provincial del Libro. Sin ellos no hubiéramos podido hacer nada. Gracias a Yaneli, que es la directora y que también escribe y aparece en diferentes antologías.

“Desde el segundo año de nuestra fundación, creamos un concurso internacional, El Rincón de los Cronopios. Ya vamos por su séptima convocatoria. Siempre de narrativa. Este año es un cuento corto donde aparezca la palabra “cronopio”, un homenaje a Julio Cortázar y a nuestro grupo.

“Se venció el 30 de enero, un cuento de una página nada más. El jurado ha sido magnífico: grandes escritores como Yoss, Erik Mota, Lázaro Cala y otros importantes. Siempre tratamos de que el jurado sea dos fuera de la provincia y uno de aquí, para evitar el regionalismo.

—También organizan un concurso de haiku...

—Gracias a Lázaro Cala y su esposa, que tienen el grupo El Brocal del Pozo dedicado a la poesía japonesa, el haiku. Ellos dieron varios talleres aquí y tenemos escritores que se han destacado en el haiku, como Roberto Delgado y Víctor Ramos.

“Junto con El Brocal del Pozo lanzamos el año pasado la primera convocatoria de haiku a nivel internacional con una gran aceptación. Mandaron trabajos de México, España, Argentina, hasta de Estados Unidos. Hicimos la premiación en la feria pasada con el gran detalle de que tuvimos el apoyo de la Embajada Japonesa. El embajador y la secretaria cultural de Japón vinieron a Ciego de Ávila a premiar a los ganadores.

“Tuvimos la visita de Leticia, una participante mexicana, que compartió con nosotros, quedó encantada con Ciego de Ávila, le encantó La Turbina. Ya se lanzó la segunda convocatoria de haiku y sabremos en la feria de marzo quiénes son los ganadores.

—¿Cuál es la filosofía del grupo en cuanto a nuevos integrantes?

—El diapasón del grupo El Rincón de los Cronopios es muy grande. Aceptamos a todo el que le gusta escribir, y si no le gusta escribir y le gusta leer, por lo menos participa con nosotros. Lo que más nos encanta son los jóvenes.

“A pesar de la era tecnológica en que estamos, del reggaetón y esas cosas, podemos ver cómo algo extraño les llega a los jóvenes y se enganchan. Tenemos muchos jóvenes que escriben y escriben bien, se entusiasman por la lectura. Vienen un día para ver qué pasa en el grupo y se vuelven habituales. Eso es lo que más me encanta”.


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