“De donde crece la palma”, evento de creación infantil, honró a José Martí
Obra de Maura Ballester Reyes (Segundo Lugar, municipio de Ciego de Ávila). Fotos: Dana María Gómez Sánchez En la edad infantil y la adolescencia, al igual que en la adultez, la creación artística es condicionada por distintos factores. Estas etapas de la vida no escapan de las emociones, inteligencia, sensibilidad y talento, motivados, además, por la imperiosa necesidad de crear: las edades tempranas, con sus “ocurrencias”, impactan.
Ciego de Ávila goza de muestras de la asistencia artística en el estrato poblacional infantojuvenil, pues ya celebró tres décadas más un año del concurso infantil convocado por el Consejo Nacional de Casas de Cultura, el Ministerio de Educación, la Organización de Pioneros José Martí, el Consejo Nacional de Artes Plásticas y la Galería de Arte “Benito Granda”, del municipio de Jiguaní, en la provincia de Granma, el “De donde crece la palma”.
Las casas de cultura de Ciego de Ávila enfocaron sus quehaceres de enero e inicio del mes en curso a favor del certamen; o sea, cada municipio promovió el mismo y expuso sus logros artísticos a través de la casa de cultura, institución cultural comunitaria protagonista de la actividad junto al apasionado desempeño de los instructores de arte.
Este concurso motivó la creación artística tanto en la infancia como en la adolescencia, organizando dichas edades en categorías. De cuatro a ocho años, de nueve a once, y de 12 a 18: de esa manera se agruparon los resultados artísticos de todos los participantes tan pronto respondieron a las exigencias del concurso, con el propósito de obtener exhibiciones equilibradas —cobertura local, provincial y nacional—, donde niños, niñas y adolescentes de distintos niveles de las enseñanzas Primaria y Secundaria, fueron soñadores de increíbles imaginarios en lo que se refiere a potencialidades de creación plástica.
Por ello, el Consejo Provincial de las Artes Plásticas (CPAP) acogió como suyo, otra vez, el legendario evento compartido y, junto al Centro Provincial de Casas de Cultura, lo reconoció como “Salón Provincial de Plástica Infantil”, declarado en el cartel que accede a las salas expositivas de la Galería de Arte Raúl Martínez.
Las nuevas presencias artísticas desarrollaron, con franqueza, cualquiera de los temas por ellos seleccionados, pero prevaleció la inspiración en José Martí, eje temático de múltiples interpretaciones en las que el conocimiento sobre él y su obra resultó exuberante, a pesar de que la convocatoria no excluyó propuestas porque se incluyó el tema libre.
Todo indica que, al ser Martí un paradigma de la libertad, los noveles artistas, después de conocer y aprender de la inagotable riqueza espiritual del Apóstol de la Independencia de Cuba, prefirieron ir a su encuentro a través de las artes plásticas.
Confirmaron los promotores culturales involucrados en el concurso: “La convocatoria del certamen se mantiene fiel a su esencia original, centrada en el trabajo creativo a partir de la figura y los versos de José Martí”.
La Edad de Oro, revista literaria publicada por José Martí, atrajo la atención de los más pequeñines, porque cuentos pertenecientes a la misma aparecen de manera sin igual. Algunos personajes de esta obra martiana son expuestos a las interpretaciones de la infancia y cada quien aporta lo suyo, ¡y de qué manera! Los pequeños artistas interpretaron a su manera La muñeca negra y Meñique, figuras que trascendieron el texto escrito y activaron en ellos la inspiración.
La muñeca negra, excepcional participación de Daniela Cordoví Ramírez (Tercer Lugar, Círculo Infantil, 4 años, municipio de Morón)
La muñeca negra exhibe un trabajo hecho a crayola sobre papel, donde la creadora de cuatro años de edad incorporó simpatía a su desigual creación. Meñique es otra figura con la que la infancia —lectora de la misma creación literaria— expuso las competencias interpretativas y, por supuesto, habilidades sobre el dibujo y la aplicación de los colores en su composición.
Finalizó con premiaciones y alguna que otra mención; se concedieron tres premios por cada uno de los niveles explicados con anterioridad.
Obra de Angélica Daniel Gil (Mención, municipio de Ciego de Ávila)
El jurado, integrado por promotores de la actividad cultural del CPAP y el Centro Provincial de Casa de Cultura, agradecieron a los participantes la calidad de los trabajos, pero, como de costumbre, se otorgó premios y menciones.
En el primer nivel se concedieron los siguientes: primer lugar, Yolaini Besada González (Bolivia); segundo lugar: Gabriela Puentes Sánchez (Ciego de Ávila); y tercer lugar compartido entre La muñeca negra y Meñique, de Daniela Cordoví Ramírez (Círculo Infantil, 4 años, Morón) y Mauricio López Hechemendía (Ciego de Ávila).
También entregó menciones para Ashy Escalante González (Ciego de Ávila) y Oilet Evelin Parga Espinoza (Venezuela).
Del segundo nivel, resultó premiada Maura Ballester Reyes; y obtuvieron menciones Angélica Daniel Gil y Vanessa Cancañon Aguilar —las tres niñas son del municipio de Ciego de Ávila.
Meñique, de Mauricio López Hechemendía (Tercer Lugar, municipio de Ciego de Ávila)
Además, se concedieron lauros a Bailarina española y Sueños martianos, ambas obras de la autoría de Alice María Pérez Rodríguez (Chambas); segundo escaño para Daniel Alejandro Artiles Rodríguez, cuyo aporte carece de título (Primero de Enero); y, tercero a La perla de Martí, creada por Camila Gras Espino (Morón).
Otras menciones fueron ganadas por Daniel Alejandro Artilles Rodríguez (Primero de Enero) y Alía Hernández Solía (Morón).
Satisfactoriamente, los concursantes demostraron, además, sus respectivas aptitudes para las artes plásticas y, en particular, los premiados manifestaron cuántas jornadas han dedicado al aprendizaje de técnicas artísticas en los talleres, con la importante guía del instructor de arte.