El proceso asambleario de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en Ciego de Ávila, que inició con la filial de Música este martes 17 de febrero, se convirtió en un espacio de compromiso y resistencia cultural.
Las puertas de los Jardines de la Uneac en Ciego de Ávila se abrieron este martes para dar inicio al proceso asambleario del Comité Provincial, comenzando por la filial de Música, en un ambiente marcado tanto por los desafíos del presente como por la firme voluntad de mantener encendida la llama de la cultura cubana.
El encuentro adquirió una dimensión especial cuando Alberto Fernández Pena, vicepresidente de la Uneac en la provincia, dio lectura al histórico llamamiento publicado ese lunes 16 de febrero en el importante diario mexicano La Jornada, mediante el cual la Uneac de Cuba convoca a los artistas e intelectuales del mundo a movilizarse en defensa de la causa cubana.
"Quien se levanta hoy por Cuba, se levanta para todos los tiempos"
Con estas palabras martianas de 1895, que resumen el deber de América, la Uneac hace un llamado que resuena con particular fuerza en tiempos de resistencia. El documento, encabezado por Miguel Barnet, escritor, poeta, etnólogo y presidente de honor de la organización, recuerda que “Cuba ha luchado durante siglos, primero por conquistar su independencia y luego por defenderla a ultranza. Tamaña resistencia ante el imperio más poderoso y depredador de la historia humana ha sido a fuerza del alto sacrificio de su pueblo”.
La lectura generó un consenso inmediato entre los presentes. Sin dudarlo, los músicos e intelectuales avileños manifestaron su acuerdo para incorporar sus nombres a la lista de firmantes que se suma a las voces de creadores de toda la nación.
“"¿Están de acuerdo?”, preguntó Fernández Pena. “Sí”, respondieron al unísono los presentes, ratificando que la cultura cubana es, ante todo, un acto de resistencia consciente.
No habrá apagón cultural en Ciego de Ávila
Mariana Virgen Rodríguez Muñoz, directora provincial de Cultura, fue contundente al explicar las medidas adoptadas para mantener viva la actividad artística en medio de la difícil situación energética que atraviesa el país.
“A partir de las medidas adoptadas por el país y la provincia, consultadas con el Ministerio de Cultura, hemos decidido que no va a haber apagón cultural. Nuestra cultura va a estar fundamentalmente centrada en las comunidades”, afirmó.
La estrategia es clara: llevar el arte a cada rincón del territorio. Todos los municipios mantienen actividades desde las instituciones culturales, adaptándose a las restricciones energéticas, con espacios fijos como el Ágape —desde los patios de creadores e intelectuales— y las presentaciones de la agrupación Cuerdas y Voces del Llano, dedicada a la preservación de la música campesina.
”Es mostrar ahora más que nunca que estamos unidos y que la cultura definitivamente está”, enfatizó Rodríguez Muñoz, quien también confirmó su compromiso de participar en todas las reuniones de las filiales programadas para esta semana: Artes Escénicas el miércoles 18, Cine, Radio y TV el jueves 19, Literatura el martes 24 y Artes Plásticas el miércoles 25.
Los desafíos de la creación musical
La asamblea de la filial de Música no eludió los problemas que enfrentan cotidianamente los artistas. Oristela Pérez Betanzos, destacada vocalista e intérprete, expuso con franqueza la situación de los pagos diferidos que afecta a muchos creadores.
“"Es el dinero, el sudor, el sacrificio, el trabajo, la preparación de muchos artistas. Tiene que haber alguna cláusula que me permita como artista tener una garantía de que en determinado tiempo me vas a pagar. Si no tienes el dinero, no contrates mis servicios”, expresó con firmeza.
Pérez Betanzos denunció la práctica de empresas que acumulan deudas durante meses —a veces seis o siete— dejando a los músicos en una situación de vulnerabilidad. “Yo no puedo decir 'no voy a ir por 10 000.00 pesos', porque van a llamar a otra persona que sí irá, y entonces me quedaré sin el trabajo. Una amiga mía se ríe y dice: 'Estoy acumulando para el retiro', porque cuando me jubile tendré toda esa cantidad de dinero acumulado en deudas”, ironizó la artista.
La discusión derivó en propuestas concretas sobre la necesidad de fortalecer las cláusulas contractuales y establecer mecanismos de protección para los creadores, incluyendo procesos de conciliación y reclamación legal cuando sea necesario.
Rescatar los espacios y la tradición
Yanet Pérez Diago, directora del Centro Provincial de la Música y los Espectáculos “César Alberti”, presentó un ambicioso plan de rescate patrimonial y cultural. Entre las prioridades está la recuperación de la sala de conciertos Enrique Sosa, con más de 20 años de historia, donde nacieron espacios emblemáticos como “El patio de mi barrio” y otros proyectos fundamentales para la música avileña.
“Estamos solicitando una conversación con el Gobernador para que nos ayude a arreglar el lateral del Museo de Artes Decorativas y el techo de la sala Enrique Sosa. No podemos dejar perder la sapiencia de estos artistas”, explicó Pérez Diago, quien también anunció la firma de convenios con instituciones educativas para fortalecer la enseñanza musical.
Juan Carlos Corcho Vergara, director de la Banda Municipal de Concierto de Ciego de Ávila, insistió en la importancia de crear espacios permanentes para el desarrollo de agrupaciones como Corávila y la formación de nuevas generaciones.
“Nuestros estudiantes de nivel medio que regresan de todo el país son una cantera que debe nutrirse con asesorías y ensayos sistemáticos”, señaló.
El arte como acto de fe
El proceso asambleario de la Uneac en Ciego de Ávila continúa esta semana con las demás filiales, en un ejercicio de análisis, autocrítica y proyección que tiene como denominador común la certeza de que la cultura cubana es inseparable de la defensa de la soberanía nacional.
Como expresara el llamamiento internacional que firmaron los creadores avileños este martes: “La resistencia consciente de quienes vivimos en el archipiélago se debe a convicciones y razones aprendidas hace mucho tiempo”. Y en esa resistencia, la cultura no es un adorno ni un lujo: es una trinchera desde donde se defiende la identidad, la dignidad y el futuro de Cuba.
El mensaje enviado desde Ciego de Ávila a la intelectualidad internacional es claro: defender a Cuba hoy es defender la posibilidad de que los pueblos del mundo puedan construir su propio destino sin injerencias imperiales.
Como dijera Martí hace más de un siglo, quien se levanta hoy por Cuba, se levanta para todos los tiempos.