Aunque en la praxis el intercambio constituya la continuidad de la búsqueda de nuevos modos de hacer para resistir en condiciones de una economía de guerra, la sesión del Pleno extraordinario del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba en Primero de Enero dejó entrever que el compromiso con la historia del país, la soberanía alimentaria y el desarrollo local guían el trabajo este 2026.
Presidido por Julio Heriberto Gómez Casanova, miembro del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (CPPCC) y su primer secretario en Ciego de Ávila, la cita suscitó el debate acerca de prioridades esenciales: el fortalecimiento de la unidad y la labor política e ideológica, los aseguramientos al Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía y el enfrentamiento a las desviaciones y tendencias negativas presentes en la sociedad cubana.
Luego del balance del trabajo sobre la vida interna de la organización y del panorama socioeconómico del territorio realizado durante el año precedente, a cargo de Daimy Zamora Arteaga, primera secretaria de la organización partidista en predio local, emergieron criterios sobre la posibilidad real de asumir en los próximos días la zafra azucarera representativa de la provincia avileña en el coloso violeteño, con un plan productivo aproximado a las 20 000 toneladas (t) del dulce grano y a las 9 000 t de miel.
El cambio de mentalidad resurgió como concepción vital para ilustrar la nula incorporación de los productores de Primero de Enero a la siembra de tabaco en la modalidad sol palo. El primer secretario del CPPCC aseveró, sin dilaciones, que la idea de contar con este rubro exportable fortalece la economía de la provincia, a la vez que favorece a los cultivos varios, dada la consecuente fertilización del suelo después de cada cosecha tabacalera. Afirmó que “esa realidad aún no se ha interpretado en el municipio”.
Referente a la producción de alimentos prevaleció la exhortación al cultivo del frijol mungo (conocido también como verde o chino) por los beneficios que reporta. Entre las bondades consta su resistencia a las plagas, la adaptación para su siembra en cualquier etapa del año, el alto rendimiento, el elevado contenido proteico y el empleo diversificado para la alimentación de animales, según expuso el ingeniero agrónomo, Wilfredo Méndez Parra, extensionista del Instituto de Investigaciones de Granos, subordinado a la Unidad CientíficoTecnológica de Base (UCTB) Sur del Jíbaro, del municipio espirituano de La Sierpe.
Tocante a las proyecciones de trabajo en la provincia avileña, donde los violeteños también tienen su cuota, para hacer frente al contexto adverso —lo cual requiere del control y la exigencia oportuna por parte de los núcleos del Partido—, Gómez Casanova detalló la urgencia de caminar rumbo al superávit, lograr la presencia de rubros exportables en todas las bases productivas y que estas, por ejemplo, elaboren carbón para la venta a la población y la exportación y produzcan carne, leche y huevo, entre otras premisas para el desarrollo.
El dirigente referenció además el impulso a las asociaciones económicas en Primero de Enero, con el propósito de no tener ninguna empresa, unidad o equipamiento paralizado, tal y como lo experimentan en la fábrica de tableros de bagazo “Omar Jacinto Rosado Alonso”, la cual vinculada a un trabajador por cuenta propia posibilita el funcionamiento de la dulcería-panadería “Bola roja”, la elaboración del bioproducto Lebame e impulsa la producción de pinturas con fines estéticos.
La planificación del trabajo y la disciplina de la militancia en cada núcleo del Partido, unido a la definición, proyección y seguimiento al balance municipal de alimentos trazan las pautas a seguir en el territorio violeteño, ubicado al nordeste de la provincia avileña, con vistas a sostener el autoabastecimiento local, continuar la recuperación energética mediante la transición paulatina a formas renovables de energía y priorizar las acciones de enfrentamiento al delito contra el sector electroenergético.