La culminación de estudios en Ciencias Sociales y Humanísticas cierra con “lujo” un curso atípico

En medio de un curso escolar marcado por las complejidades del contexto nacional, la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas de la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez, culminó su proceso de egreso

La sede pedagógica Manuel Ascunce Domenech de la Universidad Máximo Gómez Báez de Ciego de Ávila fue testigo de una mañana cargada de emociones encontradas: orgullo, nerviosismo y la satisfacción profunda del deber cumplido. Allí, la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas daba inicio oficial al Ejercicio Final de Culminación de Estudios del curso 2025-2026, un período que todos coinciden en calificar como “atípico”.

“Verdaderamente y con mucho orgullo le tengo que decir que el proceso de culminación de estudios en nuestra facultad ha sido de lujo”, afirma Reinaldo Rafael Meneses, vicedecano de pregrado de la facultad, con una sonrisa que delata la satisfacción. “Se ha patentizado la gran preparación de los estudiantes, el compromiso del claustro de las diferentes carreras y, por supuesto, el apoyo de la familia”.

Este curso escolar, desarrollado en circunstancias complejas para el país, no ha sido obstáculo para que los estudiantes demuestren su capacidad de resiliencia. Meneses destaca que, en medio de las dificultades, “la posición de triunfar, de graduarse, del compromiso social de incorporarse en sus nuevos puestos de trabajo” ha prevalecido entre los jóvenes del curso diurno.

La élite académica: Títulos de Oro que deslumbran

El acto de apertura reservó uno de los momentos más solemnes: el reconocimiento a los estudiantes de excelencia. En total, cinco jóvenes fueron distinguidos con el Título de Oro, un galardón que exige un promedio sobresaliente durante toda la carrera.

Entre los nombres que quedarán grabados en la memoria de la facultad destaca el de Lázaro Kevin Machado Jiménez, egresado de Licenciatura en Educación Artística, quien alcanzó un asombroso promedio de 4.98 puntos.

No solo fue el estudiante de mayor índice académico de la carrera, sino que, además, se destacó como profesor impartiendo clases en la manifestación de Artes Plásticas, demostrando un compromiso que trasciende las aulas.

 premio

Le siguen Dachel Baró Posada, con un promedio de 4.88 puntos, reconocido por su constancia y entrega durante toda su trayectoria universitaria; y Arianne Torres Martínez, con 4.86 puntos, descrita como “un reflejo claro de integridad y vocación”.

En la continuación del acto, se sumaron otros dos nombres: Zulien Rodríguez Chirino (4.81 puntos) y Yaliena Vigoa Rodríguez (4.79 puntos), esta última distinguida por su compromiso y responsabilidad durante los estudios.

Completó los reconocimientos Maidel Gutiérrez Burgos, quien si bien no obtuvo Título de Oro, resalta por su labor como líder estudiantil, motivando a sus compañeros y apoyando las tareas encomendadas.

El mensaje oficial fue claro: “Ustedes representan el esfuerzo sostenido, la disciplina y el amor por el conocimiento. Que este reconocimiento sea también un impulso para continuar creciendo y aportando a la sociedad desde la profesión que abrazarán con orgullo”.

Investigación con impacto estratégico

Más allá de las calificaciones, uno de los aspectos que distinguió este proceso de culminación fue la calidad y la pertinencia de los trabajos de diploma y disertaciones. Así lo confirma Ana Isabel Larrondo Samonte, vicedecana de Investigación y Postgrado de la facultad.

“Cierra de forma excelente, superior a otros cursos”, sentencia Larrondo Samonte. “Se han presentado trabajos de diplomas, disertaciones, que están implicando a los sectores estratégicos, dígase Empresa Eléctrica, dígase Aeropuerto, o sea, la Aduana”.

La funcionaria destaca, además, que la dimensión ambiental ha estado presente en los trabajos estudiantiles, un tema de creciente relevancia en el contexto actual. “Han sido muy provechosas y de mucha calidad”, resume.

Este enfoque práctico y vinculado a necesidades reales del territorio avala la formación que reciben los estudiantes en la Universidad Máximo Gómez Báez, una institución que ha hecho de la vinculación con los sectores productivos y de servicios uno de sus sellos distintivos.

Lenguas extranjeras: adaptación y calidad en tiempos de cambio

El departamento de Lengua Extranjera enfrentó este curso atípico con ajustes importantes en su proceso evaluativo. Yudiel Oliva Rodríguez, jefe del departamento, explica que la culminación de estudios se dividió en dos vías: el trabajo de diploma y el examen estatal.

Sin embargo, este año hubo una modificación sustancial. “A consideración de la resolución del ministro, se tomó en consideración que del examen estatal, que tiene un ejercicio práctico y un ejercicio teórico, se eliminara el ejercicio teórico y solamente se tuviera en cuenta el ejercicio práctico”, detalla Oliva Rodríguez.

Este cambio no implicó una merma en las exigencias. Todo lo contrario: “Este ejercicio es un ejercicio donde los estudiantes que se presentan van a demostrar no solo habilidades comunicativas en lenguas extranjeras, sino que van a demostrar habilidades profesionales”, enfatiza.

La decisión refleja la capacidad de adaptación del sistema educativo cubano, que supo ajustar sus procedimientos para garantizar la calidad del egreso sin sobrecargar a los estudiantes en un contexto ya de por sí demandante.

La mirada de los protagonistas: emociones encontradas

Entre los estudiantes reconocidos con Título de Oro, Dachel Baró Posada resume el sentir de toda una generación: “Un reto y un logro en lo personal, en lo individual y una contribución más a la sociedad que tanto lo necesita”.

Sus palabras, breves pero contundentes, hablan de la conciencia social que ha marcado su formación como educador artístico.

Por su parte, Lázaro Kevin Machado Jiménez, también egresado de Educación Artística, confiesa abrumado: “Eso no tiene palabras. Con los nervios que tengo en estos momentos creo que no te voy a poder decir mucho”. La honestidad de su reacción conmueve y refleja la magnitud del momento.

Humanidades: una mirada al crecimiento integral

Zoraida O'Farril Heredia, jefa del departamento de Humanidades, observa la escena con una mezcla de nostalgia y orgullo. Desde su posición, ha seguido de cerca la evolución de estos jóvenes.

“Para mí en primer lugar es una gran satisfacción”, confiesa. “Verlos crecer desde el primer año y verlos hoy hechos profesionales es una gran satisfacción. Es el esfuerzo y la dedicación no solo de ellos como estudiantes, sino de los profesores, del colectivo, de todos, de todo el fin”.

Sus palabras resuenan como un eco de lo expresado por las autoridades académicas: el logro es colectivo. Detrás de cada título hay familias que apoyaron, profesores que guiaron y una universidad que creyó en la excelencia como camino.

Palabras finales: un inicio, no un final

El acto de apertura del Ejercicio de Culminación de Estudios cerró con un mensaje que trasciende lo protocolar: “A quienes defienden hoy su Ejercicio de la Profesión, les deseamos muchos éxitos y que este momento no debe verse como un final, sino como el comienzo de nuevos desafíos y oportunidades”.

Los estudiantes de las carreras de Educación Artística y de Licenciatura en Lengua Extranjera, que protagonizan esta fase final, llevan consigo no solo conocimientos, sino la certeza de que “llegar hasta aquí ya es una victoria”.

El próximo curso escolar, estos jóvenes se incorporarán a sus nuevos puestos de trabajo, listos para aportar a una sociedad que, tal como ellos mismos reconocen, tanto lo necesita.

En tiempos complejos, la Universidad Máximo Gómez Báez demuestra que la excelencia académica y el compromiso social pueden, y deben, caminar juntos.


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