En el patio de la sede provincial de la Uneac, una jornada conmovedora ponderó el vínculo indisoluble entre Cuba y África. Con las palabras de la investigadora Yeniska Martínez Díaz como eje central, el encuentro combinó el recuerdo histórico de la lucha anticolonial, el heroísmo del internacionalismo cubano y un llamado a mirar la historia reciente
En una mañana cargada de simbolismo y reflexión, la sede provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) acogió este lunes la celebración del Día de África, una cita que transcendió el ritual conmemorativo para convertirse en un profundo ejercicio de memoria histórica y de reafirmación identitaria.
La actividad, que contó con las intervenciones de los panelistas Félix Flores Varona, Carmen Hernández Peña, Odalis Margarita Sánchez Méndez y Yasmany Rodríguez Alfaro, giró en torno al análisis del legado africano en la cultura cubana y el impacto de la solidaridad de la Isla con el continente hermano.
La profesora e investigadora Yeniska Martínez Díaz, una de las voces principales de la jornada, ofreció una disertación que conectó los orígenes de la efeméride con las gestas del siglo XX.
"En primer lugar, le deseamos un buen Día de África a todos", inició Martínez Díaz. "Como en otros lugares del mundo, se celebra recordando la fundación de la Organización de la Unidad Africana en 1963, que devino en lo que conocemos hoy como Unión Africana, y que simboliza la lucha de los pueblos africanos por su libertad", explicó.
La investigadora señaló que, si bien en 1963 no existía una conciencia de masa sobre el concepto de unidad, lo tangible era el dolor: "Lo que sí estaba visiblemente palpable era las pieles ensangrentadas por siglos de colonialismo, las secuelas de la expoliación y el saqueo fundamentalmente europeo".
No obstante, Martínez Díaz convocó a no mirar solo hacia la trata esclavista, sino a enfocarse en la historia reciente. "Cuando celebramos el Día de África, muchas veces miramos hacia atrás a la trata de esclavistas, y eso es muy útil y necesario, pero en esta vez convocamos a mirar al siglo XX y XXI", subrayó.
La académica destacó que la cultura africana en Cuba se siguió alimentando gracias a que "los cubanos libres, soberanos e independientes fueron a África", en un acto genuino de solidaridad. Recordó una frase del Comandante Fidel Castro en 1975: "Nosotros no perseguimos ningún interés material y es lógico que los imperialistas no lo entiendan".
Visiblemente emocionada, mencionó la presencia de combatientes internacionalistas en tierras africanas, a la vez que evocó "el internacionalismo desde Cuba, en la Isla de la Juventud, cuando cientos de niños a partir del año 78 vinieron a sanarse el cuerpo y el alma". Resumió la epopeya afirmando que "si los cubanos no hubiesen estado en Angola, no se hubiera librado Angola, Namibia, ni se hubiera pulverizado el régimen del apartheid".
Finalmente, la investigadora solicitó a los funcionarios y a los directivos presentes "colocar en sus agendas de trabajo la celebración de este día", porque "celebrar el Día de África en momentos en que la humanidad no tiene tantas razones para celebrar, sería estar celebrando por nosotros mismos".
La jornada teórica incluyó un vibrante apartado cultural. Los asistentes pudieron disfrutar de fragmentos de la obra "Nicolás, la pasión", a cargo del grupo Caminos Teatro, así como del Ballet Folclórico de Ciego de Ávila "Osokpuan Irawo", cuya puesta en escena con danzas de los orishas reafirmó la pervivencia de los tambores y los ritos ancestrales en el centro de la Isla.
La celebración en Ciego de Ávila coincide con el aniversario 63 de la fundación de la Organización para la Unidad Africana. Como recordó la investigadora, más de 380 mil combatientes cubanos (2 mil 398 de ellos caídos en cumplimiento del deber) contribuyeron a enfrentar el colonialismo. La ayuda, solicitada en 1975 por Agostinho Neto a Cuba, logró salvaguardar la independencia de Angola y de Namibia y acelerar el fin del apartheid en Sudáfrica.
En Cuba, la memoria de los próceres africanos se perpetúa en el capitalino Parque de los Próceres Africanos, único en su tipo, donde se honra a figuras como Neto, Patricio Lumumba y Amílcar Cabral, entre otros.