El béisbol cubano sufrió hoy un golpe devastador con la muerte en Ciego de Ávila de Dany Miranda, campeón olímpico de Atenas 2004 y artífice del título avileño en la III Liga Élite del Béisbol Cubano.
Miranda, oriundo del municipio de Chambas, falleció a causa de una obstrucción intestinal aguda, tras ser sometido a una intervención quirúrgica que no logró revertir su delicado estado de salud, de acuerdo con reportes procedentes del territorio.
Formó parte de una generación irrepetible del béisbol cubano, destacándose por su carácter competitivo y su capacidad para asumir responsabilidades en escenarios de máxima exigencia, cualidades que luego trasladó al banquillo.
Como director, alcanzó su consagración al frente de los Tigres de Ciego de Ávila, equipo al que condujo a la cima en la III Liga Élite del Béisbol Cubano, firmando una campaña marcada por la cohesión, la disciplina táctica y la confianza en jugadores que crecieron bajo su mando.
Su gestión devolvió protagonismo a la novena avileña en el panorama nacional, en una temporada donde supo imponerse a las adversidades y a los pronósticos que no le favorecían.
El fallecimiento de Miranda deja un vacío profundo en el deporte cubano, que pierde a una de sus voces más respetadas dentro del diamante y a un referente cuya impronta seguirá viva en la memoria colectiva del béisbol en la isla.