Transformar contenedores provenientes de parques solares en hogares funcionales y seguros es la apuesta de la provincia de Ciego de Ávila, con 155 estructuras recuperadas y seis casas ya terminadas en la zona de La Rodaja, proyecto que busca dar respuesta rápida a familias con necesidades acumuladas durante años.
En el antiguo emplazamiento del sanatorio de SIDA en La Rodaja, cabecera municipal de Ciego de Ávila, una veintena de contenedores comienza a transformar el paisaje y la esperanza de decenas de familias. Es la fase inicial de un programa que prevé concentrar alrededor de 60 viviendas en esa área, como parte de un plan provincial que abarcará casi todos los municipios, excepto Florencia.
Leiter Méndez Valdivia, subdirector de Vivienda en la provincia —entidad que asume la inversión—, explicó que cada contenedor habilitado dispone de aproximadamente 26 metros cuadrados. El espacio se distribuye en un cuarto pequeño, un cuarto matrimonial, baño sanitario, meseta con fregadero y un pequeño patio de servicio. Para mitigar el calor, se incorporan sobretechos de zinc separados de la cubierta y revestimientos interiores con materiales disponibles en el territorio.
La seguridad estructural ha sido prioridad. Méndez Valdivia detalló que las viviendas se colocan sobre pilotes de hormigón y se anclan mediante soldaduras: “Son viviendas aseguradas”, afirmó, al referirse a su resistencia ante fenómenos meteorológicos.

Las labores constructivas corren a cargo de dos entidades: la Mipyme Andy y la Empresa de Construcción y Montaje del Miconst. El ingeniero Miguel Ángel Fernández Abreu, jefe de obra, informó que actualmente laboran 65 trabajadores distribuidos en cinco brigadas. “Velamos por la calidad de las labores constructivas y también por garantizar servicios como la evacuación de residuales mediante redes sanitarias soterradas, agua potable y electricidad”, señaló.
Aunque en este momento trabajan con 12 contenedores y seis ya terminados en la entrada del área, el movimiento de tierra para el resto está realizado. Fernández Abreu reconoció limitaciones, pero aseguró que se emplean materiales de óptima calidad.
El subdirector de Vivienda precisó que la conversión de cada contenedor ronda aproximadamente 1 millón 830 mil pesos, cifra superior a la de otras viviendas en fases constructivas avanzadas. Esta realidad obliga a depender de la disponibilidad presupuestaria y de decisiones de autoridades provinciales y nacionales para la continuidad del programa.
El proyecto contempla convenios de pago con los futuros moradores, ajustados a sus ingresos, mientras el presupuesto estatal asume inicialmente una parte significativa de la inversión. También se evalúa el aporte de la contribución territorial para aliviar los costos.
La Rodaja ya cuenta con conductora de agua, y se prevén mejoras con grava y accesos para evitar zonas de fango. Aunque el proyecto de urbanización no está completamente concebido en esta primera fase por limitaciones financieras, se evalúa la posible incorporación de un consultorio médico, bodega, farmacia y una pequeña escuela multigrado. Esas propuestas dependen de otros organismos y aún no se han materializado.
Yuri Izaguirre González, intendente del municipio de Ciego de Ávila, detalló que el programa priorizará a familias vulnerables, personas afectadas por eventos climatológicos, derrumbes y casos con situaciones legales complejas. Entre los beneficiados potenciales figuran jóvenes egresados de casas sin amparo familiar —a quienes el Estado garantiza una vivienda al llegar a mayoría de edad—, personas enfermas, adultos mayores, madres con varios hijos menores de edad, y una anciana que, tras un litigio judicial, quedó en condiciones habitacionales muy difíciles.

El otorgamiento aún no se ha realizado. Los expedientes son evaluados por las oficinas de Atención a la Población, la Dirección Municipal de Vivienda, delegados, técnicos y factores comunitarios.
Méndez Valdivia reconoció que uno de los principales retos será el mantenimiento de estas estructuras, debido al tiempo de exposición de los contenedores en ambientes agresivos, lo que puede afectar el metal y el piso de madera. Para extender su vida útil, se aplican pinturas protectoras por dentro y por fuera, así como productos impermeabilizantes.
La construcción de viviendas a partir de contenedores en Ciego de Ávila se consolida como una respuesta creativa, sostenible e inclusiva ante el déficit habitacional. Más allá de su carácter emergente, el programa abre camino a nuevas formas de edificar y aprovechar recursos, mientras las autoridades locales afinan los mecanismos de asignación y financiamiento para que estas estructuras se conviertan, definitivamente, en hogares.