Los premios no caen del cielo

Cuando los periodistas y la Dirección Provincial de Deportes seleccionaron a los atletas más destacados del año 2025, hubo unanimidad para escoger el más destacado en los deportes colectivos

Un hombre es siempre, un poco, su pasado. Tal afirmación, que leí en tiempos inmemoriales para mí, parece escrita para momentos como el que viví al entrevistar a Yunier Batista Ramírez, lanzador de los Tigres avileños, que, en poco tiempo, ya se respeta y admira en el béisbol cubano.

Volví a ser niño y no me fue posible evitar la añoranza, en mis amados barrios de Maidique y Corea, cuando supe que también su infancia se desarrolló en el reparto Alfredo Gutiérrez Lugones, de la capital provincial avileña, en las mismas calles donde, décadas atrás. también soñé ser estelar desde el box.

Pero estas líneas no intentarán reflejar mi historia de “pelotero frustrado”, sino la de un muchacho que, a juicio de quienes lo han visto crecer como atleta, tiene la virtud de no desviarse de su propósito, aun cuando, a la edad de 23 años, las tentaciones no dejan de ser “grandes enemigos”.

Ya este muchacho tiene historias para contar, desde el gran relevo que le dio la victoria a Cuba en el Torneo Panamericano Sub-23, su loable contribución a la corona de Ciego de Ávila en la Tercera Liga Élite y, más reciente, su denominación como Atleta del Año de Deportes Colectivos en 2025 en la provincia.

No temes que, con tantos éxitos en tan corto tiempo, los “humos” se te vayan a la cabeza?

— Si uno está enfocado en lo que hace, es difícil que te olvides de los trabajos que pasaste para llegar a esos triunfos. En mi caso, te lo aseguro, “no me creo cosas”. Es más, pienso que no es necesario dejar de ser joven y no asistir a fiestas por el hecho de ser un atleta de alto rendimiento. Todo es cuestión de hacer lo que hay que hacer en cada momento. Los entrenamientos, eso sí, son inviolables.

— ¿Cuánto hay de verdad en que no querías convertirte en lanzador, sino continuar en segunda base?

—Lo que sí es cierto es que por mi mente nunca pasó que mi futuro fuera en la lomita. Desde que me inicié, con solo ocho años en el “beisbolito” que está en el Parque de la Ciudad, fui hasta receptor y luego, cuando pasé a la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE), jugué casi todas las posiciones, pero nunca me llamó la atención lanzar.

“Cuando me llamaron por primera vez a la preselección provincial, en la época en que Yorelvis Charles era el director, me di cuenta que la ‘pelea’ estaba dura para hacer el equipo en segunda base. Imagínate tú, estaban Raúl González y Rubén Valdés.

Fue entonces que, del Campeonato Provincial, me llamaron a lanzar y lo hice bastante bien. Ese día Liomil González fue el que me convenció de que, definitivamente, me dedicara a prepararme como pícher”.

— Escuché decir a un comentarista deportivo que se aprovecharían más tus virtudes si te utilizaran como abridor…

—Desde que me subí a la lomita me di cuenta de que lo mío era venir a lanzar cuando la cosa estaba “en candela” o hacía falta sacar dos o tres outs para preservar la victoria. Me siento bien así. Además, esto me facilita poder actuar en muchos más partidos. Me desespero cuando tengo que esperar varios días para poder trabajar. Y está por ver si me hubiese ido bien iniciando juegos.

— ¿“Fórmula” para mejorar tu control?

— No niego que el interés que uno ponga en los entrenamientos no solo repercute en el control, sino en toda la mecánica del picheo, pero te digo, por experiencia, que tan importante como eso es lograr concentración en el box.

“Hay que enfocarse en cada envío, olvidarse de todo que no sea la mascota del receptor. Puedes entrenar y correr todos los días, que de nada te valdrá si luego, en el juego, tu mente anda por otro lado”.

Este joven, quien ya tiene un hijo de cinco años de edad (Yuniel) es de los que piensan que el actual equipo avileño será muy superior a la vuelta de dos o tres años, y me confiesa que no le gusta tener de rival en la caja de bateo a Frederich Cepeda o Yosvani Alarcón, y que de niño admiró al villaclareño Freddy Asiel Álvarez y al avileño Vladimir García.

“Muchos de nuestros jugadores son debutantes y la presión a veces determina en la real calidad. Ya en la próxima serie tendrán más carretera, pero, a mi juicio, no lo han hecho mal”.

 batistaTomada de CMKX Radio Bayamo“No dejo de soñar con el uniforme de las cuatro letras. Soñar no cuesta nada”

— No son pocos los especialistas que ya te ven vestido con el traje del equipo Cuba en el próximo Clásico Mundial.

— Para qué negarte que también yo me veo vestido así. Llevo dos temporadas con buenos resultados, pero no seré yo el encargado de elegir —ríe—. Sí te digo que sería un sueño cumplido el representar a Cuba en el evento más importante del béisbol del mundo. Me resulta casi imposible no pensar en eso, pero mantengo mi día a día, porque, en definitiva, me incluyan o no, seguiré en el béisbol.

Entonces, Yunier parece acariciar el cuadro que le acaban de entregar por ser el atleta más destacado de los deportes colectivos durante 2025 en Ciego de Ávila.

—¿Costó mucho?

Hizo un gesto con su cara al tiempo que se encogía de hombros. Fue como decirme: Los premios no caen del cielo.


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