Médicos regresan de Brasil dispuestos a todo por Cuba
Dos colaboradores de la medicina cubana en Brasil, ratificaron que junto al orgullo de cumplir la misión en la nación sudamericana, mantienen la disposición de trabajar donde Cuba los necesite.
Dos colaboradores de la medicina cubana en Brasil, ratificaron que junto al orgullo de cumplir la misión en la nación sudamericana, mantienen la disposición de trabajar donde Cuba los necesite.
El segundo grupo de colaboradores avileños llegó al terruño, desde Brasil, en horas de la noche de este viernes, después de días de desasosiego e incertidumbre.
Los más pobres habitantes de Recife, capital del estado de Pernambuco, al noreste de Brasil, encontraron refugio, crecieron y vivieron felices junto a Eduardo Artiles Pardo, quien estuvo allí de 2013 a 2016.
La inauguración de una muestra gráfica por el segundo aniversario de la desaparición física del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, formó parte de las actividades por el cumpleaños 25 de la creación de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.
Si en algo coinciden los colaboradores avileños al relatar sus experiencias en Brasil como parte del programa Más Médicos, es en el agradecimiento del pueblo y en la entereza de los cubanos para llegar hasta las más intrincadas comunidades.
La Aduana General de la República (AGR) denunció los intentos de introducir drogas en el país, al incautar 63 kilogramos en el período de enero a octubre de este año.
“El regreso de nuestros colaboradores en Brasil está totalmente asegurado”, afirma Osvaldo Ibáñez, director provincial de salud en Ciego de Ávila.
El proceso de regreso a Cuba de los médicos que participaban en el Programa Más Médicos, en Brasil, será ordenado, seguro y digno, afirmó este viernes en la capital un directivo del Ministerio de Salud Pública.
El avileño Juan Miguel Guerra estuvo entre los primeros, entre esos 400 que salieron desde Cuba rumbo a Brasil para comenzar con el programa Más Médicos, en 2013, y allí permaneció durante tres años.
Cuando llegó a Brasil, había cumplido misión internacionalista en Guinea Ecuatorial y en Venezuela, pero no por eso se disiparon las dudas o fue más fácil el camino.
Con apenas 20 años, llegó un día Aleida Hernández Quintana a la Escuela Primaria Alfredo Miguel Aguayo Sánchez, de la ciudad capital de Ciego de Ávila, y 45 calendarios han transcurrido.
Nunca olvidaré la expresión de desgano con que Javier comentó: “A Mario se lo llevan para el Servicio Militar.”