Diario del miedo: Alejandro, mi médico
Un recién graduado que ni vacaciones tuvo. Un día estaba en el aula y al siguiente en un consultorio. En mi consultorio.
Un recién graduado que ni vacaciones tuvo. Un día estaba en el aula y al siguiente en un consultorio. En mi consultorio.
Al cierre de ayer sábado culminaba en Ciego de Ávila el traslado hacia otros dos municipios y varias localidades, de los módulos correspondientes al segundo envío de ayuda alimentaria procedente del exterior.
La provincia de Ciego de Ávila reportó 791 nuevos casos positivos a la COVID-19 y 8 fallecidos.
El día tres fue de “matunguera”. Parece que será así, un pasito adelante y otro atrás.
Quizás nunca hubo tanto sentimiento humano, en forma de amor, gravitando sobre el Hotel Ciego de Ávila.
La verdadera solución de los problemas, para salir de esta difícil situación, corresponde, ante todo, a los avileños. Y no tengo dudas de que al final lo podrán lograr.
Campesinos de Ciego de Ávila realizan una donación de productos para la Salud, en el norteño municipio de Morón.
Al cierre del día de ayer, 12 de agosto, Ciego de Ávila reporta 554 pacientes positivos y 10 fallecidos por COVID-19.
Las filiales territoriales del Banco de Crédito y Comercio y del Banco Popular de Ahorro extienden su horario de atención a los clientes y adoptan otras medidas organizativas con el propósito de evitar aglomeraciones de personas.
El tercer cargamento de ayuda humanitaria del gobierno de Rusia llegó este jueves al aeropuerto internacional José Martí, con 41.5 toneladas de alimentos y fue recibido por Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República.
Finalmente, alguien nos donó tres azitromicinas a punto de vencerse y están sobre la mesa como un amuleto.
Los conceptos de seguridad o eficiencia son resbaladizos cuando nos los imaginamos en términos de no volver a usar nasobucos o que el virus no nos pueda “pescar”.