De las 135 rutas de ómnibus para el transporte de pasajeros en la provincia de Ciego de Ávila, apenas funcionan dos, con mínimas frecuencias e irregularidades, en gran medida por la agravada crisis de combustibles que enfrenta el país.
No obstante, el plan de traslados de viajeros para este año era bastante bajo (11 millones), luego de incumplir el 75 por ciento de los 18 millones en 2025, por falta de combustible y un bajo coeficiente de disponibilidad técnica, indicó este medio de prensa con anterioridad.
A partir de la situación actual, a la entidad le resultará imposible conseguir el objetivo que se trazó por sí misma, pues lo cierto es que desde hace mucho tiempo no satisface la demanda de la población.
Los impactos también son notables en el sector ferroviario. El déficit de combustible provoca que las siete rutas de trenes estén paralizadas, después de cuatro meses en que estuvieron activas con buena aceptación en la provincia, señaló la directora de Transporte en Ciego de Ávila, Olga Gener Pérez.
La actual contingencia debe generar cambios significativos en la gestión del Transporte en el territorio. Gener Pérez anunció que próximamente la provincia utilizará cuatro nuevos triciclos eléctricos, capaces de recorrer unos 120 kilómetros con 1,5 toneladas de peso, aunque el transporte de carga también sufre enormes estragos en el presente contexto.
Respecto a las nuevas adquisiciones, Gener Pérez dijo que se incorporará un carro fúnebre de combustión, cifra que difiere de los cinco autos, con este fin, anunciados con anterioridad por Luis Alberto Pérez Olivares, director de la Unidad Presupuestada de Servicios Comunales, en información ofrecida a la Televisión Avileña.
Con la intención de paliar las dificultades que enfrenta Salud Pública a raíz de este panorama, se incorporará un microbús de 14 plazas, con posibilidad de recorrer 300 kilómetros, para las interconsultas y otros servicios médicos.
Ante las dificultades acumuladas, la Dirección del Transporte intenta priorizar sus servicios relacionados con el mencionado sector, si bien es inevitable que surjan quejas por ciertas alteraciones o consecuencias.
Entre los más afectados están quienes reciben hemodiálisis. Los residentes en los municipios de Ciego de Ávila y Morón son transportados en triciclos eléctricos, con desfases en los horarios y mucho menos confort que cuando eran transportados por taxis. Los que viven en los otros ocho municipios han de internarse en sus respectivos centros hospitalarios porque no existen garantías de traslado.
En tanto, los pacientes del Hospital Provincial Oncológico Marie Curie, en la provincia de Camagüey, tienen posibilidad de viajar de lunes a viernes. Sin embargo, la guagua de turnos médicos a La Habana redujo su frecuencia a una por semana.
Por su parte, a diario se destinan ómnibus para transportar médicos desde Morón hacia el Hospital Provincial General Docente Doctor Antonio Luaces Iraola, en Ciego de Ávila, y viceversa, explicó la delegada durante la habitual transmisión en directo del periódico Invasor.
Más allá de los propósitos que tenga Transporte, la realidad es hoy más compleja para este sector, que previamente ya se mostraba deprimido en las calles de Ciego de Ávila.