Un festival infantil para la conservación de la grulla cubana

El venero es un reservorio natural para el cuidado y protección de la grulla cubana en Primero de Enero, allí se realiza cada año un importante festival para niños

Como cada año, el municipio avileño de Primero de Enero realiza el Festival de conservación de la grulla cubana y en este 2026 hubo solo una variación en su programa y fue el lugar escogido para realizarlo.

“Este año lo hicimos en el mismo pueblo de Primero de Enero debido a la compleja situación que vive el país”, así lo afirmó la educadora ambiental y una de las gestoras del festival, Emil Silviera Estrada. “Este evento se hace con el objetivo de que los niños y la población de Primero de Enero conozcan que el ave existe, que está protegida en el área Venero. La manera de hacerlo es con este tipo de eventos, llegando a las escuelas, con los talleres que damos, desde el círculo de interés; a veces lo hacemos en la escuela y otras veces nos movemos a cualquier parque del municipio y, en otras condiciones, también nos hemos movido al área”.

Se trata de un suceso social en el que se involucran no solo las instituciones del sistema de la Cultura, los instructores de arte, educadores, sino, también, los especialistas del Citma, el Partido y el Gobierno municipal, así como diferentes empresas que siempre ponen su granito de arena.

En esta ocasión, un proyecto local se desbordó en creatividad e inventiva al exponer, cual pasarela infantil, una pequeña colección de ropas confeccionadas con nailon. De esa manera tan locuaz, los allí presentes pudieron ser testigos de una grulla hecha con este material y que en el afán de unir varias manifestaciones artísticas, realizó una danza estilo oriental, que gustó a todos.

Un vestuario con nylons representa La inventiva de este vestuario hecho a base de nailon representa una grulla

El festival es el aliciente para que trabajadores y artistas sigan demostrando que cuando hay voluntad y tesón, las dificultades no son obstáculos. Así lo reafirmó Daniares Ortiz Segura, otra de las educadoras ambientalistas.

“Comenzamos a trabajar meses antes de esta fecha, en las escuelas; se lanzan concursos; se llevan a los niños al área protegida El venero. Ahí, también con los trabajadores, se hacen  las quemas controladas. 

“Desde varios meses antes, se comienzan a preparar a los niños en las diferentes manifestaciones del arte como en teatro, danza, dibujo y pintura, música, y ellos se sienten muy motivados”.

Siempre con el tema de la naturaleza y el cuidado de las grullas, los niños de diferentes niveles escolares e instituciones, se prestan para medir sus talentos y llevar el mensaje de bien común a toda la población. Un noble gesto que merece el aplauso y apoyo de todo el mundo.

 


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