Caminos Teatro/FacebookEn medio ajustes inevitables en la cotidianidad, el telón del Teatro Principal volverá a levantarse reafirmando los principios de la política cultural cubana: el arte no se detieneLos días viernes 20 y sábado 21 de febrero, a las cinco de la tarde, regresará a escena Náufragos, puesta en repertorio de la agrupación Caminos Teatro, bajo la dirección de Juan Germán Jones.
La función tendrá lugar en su formato habitual, con el público acomodado en la platea, y de ser necesario, también en balcones y palcos, descartando en esta ocasión la modalidad de teatro arena.
Más allá de fechas y horarios, lo que singulariza estas presentaciones es el contexto: la actual situación electroenergética que vive el país. Ante la pregunta inevitable de si habrá función pese a los cortes eléctricos, el director fue categórico: sí, habrá función.
“Haya corriente o no haya corriente, Náufragos va a la escena”, afirmó. El colectivo ha creado las condiciones para garantizar iluminación y sonido mediante medios alternativos. “Puede que no sea la máxima expresión de la calidad artística o de la puesta en escena, pero sí va a salir con calidad”, precisó Jones, dejando claro que el rigor y el respeto al público no se negocian.
El equipo técnico y las actrices pondrán el resto. Si algo define a un artista, y más en tiempos complejos, es la capacidad de reinventarse. El arte, como la vida, encuentra sus propios caminos para sobrevivir.
El regreso de Náufragos responde también a la favorable acogida que tuvo durante la Jornada Villanueva 2026 en Ciego de Ávila, donde conquistó a amplios sectores del público. A ello se suma la voluntad expresa de sostener opciones culturales ajustadas a las posibilidades objetivas del momento.
Desde la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), esa misma filosofía marca la pauta. Yuleydi Zurita Crespo, presidenta de la filial de artes escénicas en el territorio, explicó que ante la situación actual se ha optado, como en muchos otros sectores, por buscar soluciones mediante la voluntad creativa.
“Estamos creando espacios fijos con públicos dirigidos”, señaló. Niños, jóvenes y adultos cuentan con propuestas pensadas a su medida, no solo para mantener el vínculo con la creación artística, sino para formar y consolidar públicos que luego llenen las salas cuando las condiciones se normalicen.
Además, la articulación con otras filiales busca enriquecer la programación y ofrecer al pueblo avileño actividades de calidad, a la altura de su vanguardia artística.
En tiempos de crisis, el arte también se pone a prueba. Lo que sucederá este 20 y 21 de febrero en el Teatro Principal será la confirmación de que la cultura sabe vencer las adversidades.