La Cátedra de Cuentería, dirigida por Nelson Aragón Martínez, convoca a sus miembros en Cuba, México, Argentina, Bolivia y Colombia a participar en una antología de cuentos que será editada en México
La Cátedra de Cuentería de Cuba, presidida por el narrador oral Nelson Aragón Martínez, lanzó una convocatoria internacional dirigida, exclusivamente, a sus miembros en varios países de América Latina, como parte de una estrategia más amplia de colaboración con México, fruto de los vínculos fortalecidos tras el último Encuentro de Cuenteros.
“Es una convocatoria a partir de los vínculos de relaciones de trabajo que se han fortalecido a partir del pasado encuentro de cuenteros”, explicó a Invasor, Aragón Martínez, destacando la intención de consolidar una red de cooperación cultural y académica entre naciones.
“Vamos a hacer una antología donde todos los miembros van a enviar un cuento de su autoría, de ser posible original”, señaló el presidente de la Cátedra. La obra será editada y publicada íntegramente en México, ya con una editorial comprometida, lo que representa un hito en la visibilidad internacional del movimiento de cuentería promovido desde la isla.
Este volumen no solo busca difundir relatos, sino también reconocer el trabajo colectivo desarrollado durante años por los integrantes de la Cátedra. “Es de alguna manera también una forma de reconocimiento, un resultado de trabajo de nosotros”, afirmó Martínez.
Cabe destacar que la convocatoria está restringida únicamente a quienes forman parte activa de la estructura organizativa de la Cátedra, ya que, como explicó, “no es extensiva a todo el mundo en el resto del país”. Esto responde a la naturaleza específica de la institución, cuyo enfoque va más allá de la mera narración oral.
En efecto, la Cátedra de Cuentería no se limita a agrupar a narradores orales, sino que actúa como un ente dedicado a la preservación, estudio y promoción de la cuentería tradicional y campesina. “Las fuentes orales son la razón de ser nuestra”, subrayó Aragón, aclarando que, aunque muchas figuras fundamentales del patrimonio oral cubano colaboran estrechamente con la Cátedra, no necesariamente son miembros formales.
“Son objetos de estudio, de atención y de trabajo, no miembros”, precisó, diferenciando claramente entre quienes investigan y documentan, y quienes constituyen el acervo vivo de la tradición oral. “En Ciego de Ávila tenemos a Esmerita Berta Delgado Guevara, Felipe Nicanor, y quien les habla”.
La membresía en la Cátedra implica responsabilidades concretas: asesoría, trabajo de campo, documentación física, realización fílmica y participación en procesos editoriales. “Todo el mundo tiene un rol que cumplir dentro de la Cátedra”, enfatizó su presidente. Aunque personalidades como Francisco Ramón Martínez Hinojosa o Rogelio Martínez Furé han sido figuras clave en su desarrollo, su rol ha sido el de asesores o miembros honorarios, nunca de integrantes operativos.
“Martínez nunca necesitó ser miembro de acá… son personas que inciden en la política de la Cátedra como asesores”, explicó Aragón Martínez, ilustrando la complejidad de su estructura organizativa.
Con casi 17 años de trayectoria, la Cátedra de Cuentería ha logrado importantes avances en la salvaguardia del patrimonio narrativo cubano, aunque muchos de sus logros permanecen poco conocidos fuera de los círculos especializados.
“Esto es una cosa que ya tiene… va a cumplir diecisiete años y que tiene muchos resultados y que la gente no conoce”, lamentó Aragón Martínez. La antología internacional con México representa, entonces, no solo un paso editorial, sino también una oportunidad para visibilizar el trabajo riguroso y sostenido de una institución que, desde Ciego de Ávila, ha tejido redes culturales que trascienden fronteras.