Red Juvenil Comunitaria: innovar, crear, liderar

En medio de las complejidades de la economía y el recrudecimiento del bloqueo, emerge en Cuba una experiencia que promete inyectar savia nueva a la participación juvenil desde la base misma en la sociedad: la Red Juvenil Comunitaria.

Se trata de un entramado organizativo que articula a jóvenes entre 14 y 35 años en brigadas por ejes estratégicos, con el propósito de ejecutar acciones de defensa, producción, comunicación, formación ideológica, cultura y solidaridad en cada consejo popular.

¿Su radio de acción? Desde el barrio hasta la provincia. ¿Sus protagonistas? Cualquier joven que quiera contribuir al desarrollo de su comunidad: miembros de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), estudiantes de las Federaciones Estudiantiles de la Enseñanza Media y Universitaria (FEEM y FEU), maestros, trabajadores sociales, promotores culturales, emprendedores, jóvenes desvinculados laboralmente…Todos tienen un lugar.

La red se organiza a partir de siete grandes proyectos —cada uno una tarea priorizada— que abordan desde la preparación para la defensa hasta la promoción de la cultura y el deporte como armas de identidad.

Zona Joven Segura busca alcanzar una mayor participación de los jóvenes en las tareas de preparación para la defensa. 

Incluye desde la conformación de brigadas con jóvenes vinculados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, hasta cursos de primeros auxilios, ejercicios de evacuación, limpieza de alcantarillas, señalización de zonas de riesgo, creación de círculos de interés sobre Defensa Civil y el diseño de aplicaciones para situaciones excepcionales.

Cuando se cumplen todos sus objetivos, un territorio es declarado Zona Joven Segura.

Voltaje Juvenil está orientada a la batalla energética.

Moviliza a las juventudes en la instalación de paneles solares en centros laborales, la recuperación de baterías usadas, la creación de empleos verdes, la activación de las patrullas click y el monitoreo del consumo energético en escuelas y hogares.

Tu Aporte Cuenta fomenta el compromiso con la producción y el desarrollo económico.

Abarca desde jornadas de reparación de escuelas y monumentos, protección de infraestructuras comunitarias, trabajo en huertos escolares y organopónicos, hasta ferias de empleo local, talleres de reparación de electrodomésticos y el fomento del emprendimiento juvenil con sentido social.

Código Joven convierte la comunicación en un arma para la batalla ideológica.

Activa “avisperos” digitales, forma a jóvenes comunicadores en video, gestión de crisis, narrativa digital e inteligencia artificial, monitorea noticias falsas, produce contenidos ágiles y diseña campañas creativas contra el bloqueo y el antimperialismo, usando, por ejemplo, WhatsApp, Telegram, radio base y altavoces comunitarios.

Aquí con mi Barrio promueve una conducta solidaria y humanista.

Cada brigadista visita semanalmente a un adulto mayor vulnerable, lo apoya en la distribución de alimentos y medicamentos, lo acompaña en horarios de afectación eléctrica, atiende a embarazadas en riesgo, previene de las drogas y las infecciones de trasmisión sexual, realiza vigilancia epidemiológica, gestiona donaciones de sangre e implementa cursos de oficios para jóvenes desvinculados.

Conciencia Joven fomenta el amor por la patria y los valores patrios para enfrentar la guerra ideológica.

Propicia diálogos revolucionarios sobre bloqueo y geopolítica, promueve investigaciones socioculturales; conecta libros con películas cubanas, pintar murales de historia local, rescatar sitios históricos de la lucha y, organiza visitas a museos y rutas históricas.

Cuba Viva declara que la cultura y el deporte son armas de resistencia y construcción de identidad.

Convierte parques y plazas en escenarios de teatro, danza y ballet, organiza topes deportivos barriales, retoma festivales de juegos tradicionales, imparte talleres artísticos y garantiza que todos los eventos culturales tengan manifestación en las comunidades.

“Tocar puertas, no rendirnos”

2 red

Quien habla con la seguridad de quien ha recorrido los barrios es Meyvis Estévez Echeverría, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC.

Ella misma lo confesó en su reciente visita a Ciego de Ávila: “Todavía siento que no se tiene en su totalidad la dimensión de las tareas que vamos a estar asumiendo”.

Por eso comparte la experiencia del Consejo Popular Prado, piloto en La Habana, porque “primero se tiene que conocer el trabajo para poder enamorarnos de las misiones”.

Sus palabras son el llamado, a una generación que no se rinde: “Definitivamente, para tener esta fuerza joven a nivel de consejo popular lo primero en lo que tenemos que estar claros es tocar puertas, no rendirnos, somos nosotros los primeros que tenemos que estar vinculados y sentirnos orgullosos”.

Sin embargo, Meyvis no edulcoró el contexto: “Está difícil, estamos en economía de guerra”, sentenció.

Pero insiste en que se pueden hacer muchas cosas y pone ejemplos concretos, casi domésticos, pero profundamente humanos: atender a cada adulto mayor solo, aunque sea quince minutos en un horario de afectación eléctrica; calentarle el agua, comprarle algo en la bodega.

“Cada adulto mayor solo en la provincia —dice— tiene que ser atendido por un joven universitario”.

También es clara en señalar que todas las escuelas primarias y secundarias deben vincularse a un parque, una tarja, un monumento y un organopónico.

Y advierte: “Estas tareas individuales no tienen precedentes”. Aunque la red no parte de cero, hay experiencias positivas con proyectos.

El propósito final, resume, es que “los protagonistas sean los jóvenes”, que se fortalezcan los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas en el barrio, que el pueblo se sienta acompañado y que se potencien los liderazgos naturales de la comunidad.

Ciego de Ávila y su realidad concreta

red3Yaniris Luis

Cuando la mirada se posa en la provincia avileña, la voz de Liana Rodríguez González, coordinadora provincial de la red en Ciego de Ávila, aporta el primer termómetro.

Explica la estructura: “Por cada consejo popular tenemos un representante, un coordinador de la red en cada municipio y así uno en cada consejo popular”.

Ya han identificado la cantidad de adolescentes embarazadas, ancianos que viven solos y jóvenes de 15 a 35 años desvinculados laboralmente. ¿Las primeras metas? “Cada municipio va a rescatar un organopónico, al menos uno”, asegura. Y cada escuela atenderá un parque, una tarja, y un monumento.

Liana es honesta al reconocer cuál de las siete tareas resulta más espinosa: Voltaje Juvenil.

“Aunque hagamos un buen trabajo explicando, la gente no comprende por qué no tiene corriente. Uno de los principales objetivos es hacerle entender a las personas la importancia del ahorro energético. Por eso se activan nuevamente las patrullas click. Pero aun así te dicen: “cómo voy a ahorrar si nunca tengo corriente, prefiero malgastarla”.

En el extremo opuesto, el proyecto que ya muestra despunte es Cuba Viva.

Liana aclara una posible duda: “No tienen relación las actividades comunitarias con Cuba Viva, que lo asociamos mucho a eso. Cuba Viva es, por ejemplo, cuando hay un instructor de arte en la comunidad y hace que los niños y jóvenes trabajen junto a él y su aporte tenga un impacto”.

Por su parte, Yaniris Luis Machado, primera secretaria del Comité Provincial de la UJC, ofrece un balance más detallado del terreno.

Recientemente realizaron un recorrido por los diez municipios. ¿El diagnóstico? Hay municipios que ya tienen la red bien estructurada y organizada: Morón, Baraguá, Majagua y Primero de Enero destacan por su avance en la coordinación. Pero aún faltan municipios que no tienen sus coordinadores a nivel de consejo popular.

Las cifras hablan por sí solas: “Hasta el último cierre tienen catorce proyectos activados. Los que más se están activando en la provincia son Aquí con mi Barrio, Cuba Viva, Código Joven y Zona Joven Segura”.

También reportan 116 jóvenes ya inscritos en la red, es decir, que forman parte activa en cada consejo popular, y 27 coordinadores a nivel de consejo popular identificados, de los 58 que debieran tener en la actualidad.

Yaniris es enfática: “En ese recorrido se dejaron orientaciones muy precisas. A partir de esta semana se deben estar completando a nivel de consejo popular, y se deben estar constituyendo en todos los consejos populares la red juvenil comunitaria”.

Tejiendo futuro en cada barrio

La red es un intento de devolverle a la juventud el protagonismo en la solución de los problemas cotidianos.

Nace de la necesidad, se alimenta de la urgencia y ya se escriben las primeras páginas de una historia que aún está en sus comienzos. Quedan 31 coordinadores por designar, decenas de consejos populares por activar, y un Voltaje Juvenil que tendrá que vencer la desconfianza y el cansancio.

Pero si hay algo que esta red demuestra es que, cuando se tocan puertas y no se rinde uno, el barrio termina respondiendo. Y será, quizás, la noticia más grande sobre la red.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refrescar