Mientras la crisis electroenergética que atraviesa el país obliga a ajustar cada aspecto de la vida cotidiana, las entidades bancarias de la provincia de Ciego de Ávila han desplegado un conjunto de medidas para mantener sus servicios esenciales.
Kelly Pardillo Padilla, especialista en Comunicación de la Dirección Provincial del Banco Popular de Ahorro (BPA), y Vlamil Rodríguez Fernández, jefe de Departamento de Banca Electrónica en la Dirección Provincial del Banco de Crédito y Comercio (Bandec), explicaron a Invasor cómo enfrentan el desafío.
Ambas instituciones han modificado su horario de atención al público de 8:00 de la mañana a 1:00 de la tarde, en todas sus sucursales. Pero la clave ha sido la progresiva instalación de sistemas fotovoltaicos.
El BPA ya cuenta con 10 sucursales en igual número de municipios que operan con paneles solares, incluidas las cabeceras municipales y las localidades de Tamarindo y Punta Alegre. “La población lo ha recibido muy bien y hemos mejorado la calidad del servicio”, aseguró Pardillo Padilla.
Por su parte, Bandec reporta cinco sucursales con kits fotovoltaicos funcionando: Venezuela, Baraguá, Florencia, Bolivia y Ciro Redondo. Además, en la dirección provincial y la sucursal de Maceo No. 3 se instala un sistema más potente para garantizar la conectividad de toda la red provincial.
“Es necesario que se mantengan con electricidad para que todas las sucursales puedan brindar servicios, sobre todo en el tema de banca electrónica”, subrayó Rodríguez Fernández.
En el BPA, las sucursales que aún carecen de paneles solares son las de Morón, Ceballos y las dos de la cabecera provincial: la del Parque Martí y la del Bulevar. En Morón dependen de una planta electrógena, sujeta a la disponibilidad de combustible.
En la capital, la sucursal del Parque Martí está respaldada por el “Circuito Expreso”, que evita interrupciones, mientras que la del Bulevar (sucursal 5532) se rige por el Circuito 3 (tres horas sin luz, tres con luz) y también cuenta con un grupo electrógeno como apoyo.
En Bandec, todas las sucursales disponen de grupo electrógeno, y se les asigna combustible en coordinación con las estaciones de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba SA (Etecsa), “que permita fluir la comunicación” necesaria para operaciones con tarjetas, especialmente el pago a jubilados.
Ambos bancos priorizan a los jubilados, sector vulnerable. En el BPA, los días de pago se les atiende exclusivamente de 8:00 a 11:00 a.m., entregándoles el monto total de su jubilación. Después de esa hora, hasta la 1:00 p.m., se atiende al resto de la población.
Sobre los clientes que quedan con tickets fuera del horario, Pardillo Padilla fue clara: “Esos clientes se respetan, se identifican como pendientes y se atienden o al otro día o, en dependencia de la disponibilidad de corriente, en ese propio día”.
Los cajeros automáticos del BPA se habilitan “según las disponibilidades de efectivo” que tengan las sucursales, con análisis diario, y se ha dispuesto personal calificado para ayudar a quienes no estén familiarizados.
En Bandec, la apuesta son los códigos QR para el servicio de caja extra a través de Transfermóvil, aunque depende de que Etecsa brinde conectividad en cada municipio. “Si hay comunicación, se puede aplicar el servicio de caja extra en nuestras sucursales aunque no haya electricidad”, explicó Rodríguez Fernández.
Bandec se ha propuesto extender los sistemas fotovoltaicos a todas sus sucursales de la provincia durante el presente año. Mientras tanto, la combinación de paneles solares, grupos electrógenos, horarios escalonados y priorización de los más vulnerables intenta garantizar el acceso de los avileños a sus finanzas, a pesar de las constantes interrupciones eléctricas.
Texto generado por IA, con información aportada por Kelly Pardillo Padilla, especialista en Comunicación de la Dirección Provincial del BPA, y Vlamil Rodríguez Fernández, jefe de Departamento de Banca Electrónica en la Dirección Provincial del Bandec; y revisado por Invasor.