Más presión en los bolsillos por el aumento de los precios de la gasolina, una razón más hoy para que los estadounidenses se opongan a la guerra del presidente Donald Trump contra Irán.
La agresión conjunta de Estados Unidos e Israel comenzó el pasado 28 de febrero y lejos de terminar “como una excursión a corto plazo”, de acuerdo a la percepción de Trump, el conflicto se sigue intensificando y extendiendo en la región del Medio Oriente.
Datos de GasBuddy (una aplicación que rastrea los precios del combustible), este 31 de marzo, el costo promedio nacional de la gasolina es de cuatro dólares por galón, uno de los más altos desde 2022.
Al dispararse el costo del crudo en el contexto de la escalada y además por las restricciones en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo mundial, se elevaron los precios en las gasolineras estadounidenses.
Más de cuatro semanas después del inicio de los primeros bombardeos, el Brent (referencia internacional) despide el mes de marzo en 113 dólares por barril, mientras que el WTI (referencia en Estados Unidos) se vende a unos 102 dólares por barril.
El secretario de Energía, Chris Wright, advirtió en un programa dominical de la cadena NBC sobre los precios más altos: “Los estadounidenses lo están sintiendo ahora mismo” y esta situación se mantendrá “durante unas semanas más”, subrayó.
Mientras, el rechazo a la guerra de Trump en Irán es mayoritario, los demócratas se afilan los dientes, ya que, en medio de esta turbulencia política, ven la oportunidad de ganancias en las próximas elecciones de medio término de noviembre.
Algunos creen que las condiciones se estarían creando para una “ola azul” comparable a la de 2018 durante el primer mandato del republicano.
Importantes figuras conservadoras han admitido incluso que el Partido Republicano podría sufrir un descalabro a la vuelta de unos meses y se han desmarcado de Trump con respecto al conflicto en Irán. Actualmente los “rojos” controlan ambas camáras del Congreso (Senado y de Representantes), pero eso promete cambiar.
Las elecciones intermedias de 2018 resultaron una la victoria del Partido Demócrata en la disputa por la Cámara de los Representantes, marcando la primera vez en ocho años que formaban mayoría en ese órgano del legislativo.