Tiburones de Ciego de Ávila no pudieron en Santiago
La afición de Santiago de Cuba, en tiempo de Mundial, pudo festejar también la retención de la corona de su equipo en la última fecha de la 103 Liga Nacional de Fútbol.
La afición de Santiago de Cuba, en tiempo de Mundial, pudo festejar también la retención de la corona de su equipo en la última fecha de la 103 Liga Nacional de Fútbol.
Obligados a arrebatar tres puntos al rival, los santiagueros retuvieron el título del fútbol cubano al derrotar hoy espectacularmente 3-1 a Ciego de Ávila.
Un partido impecable condujo al quinteto masculino de La Habana a la corona en los Juegos Nacionales Juveniles de baloncesto.
Mientras Rusia se adueña por estos días de la magia del fútbol, hoy se decidirá el título de la edición 103 del Campeonato Nacional Cubano.
Con un triunfo reñido, pero convincente, la dupla masculina de Ciego de Ávila se proclamó, este viernes, campeona de los Juegos Nacionales Juveniles de voleibol de playa.
Del loable desempeño de varios equipos durante los Juegos Nacionales Juveniles se infiere que la central provincia de Ciego de Ávila tiene una cantera con posibilidades de mantener elevado nivel en los deportes colectivos.
Al término de dos jornadas, las parejas avileñas de voleibol de playa encabezan sus respectivos grupos clasificatorios correspondientes a los Juegos Nacionales Juveniles.
El judoca avileño Jorge Víctor Martínez Wilson no deja de enriquecer su curriculum competitivo.
Transcurridas las dos primeras jornadas de los Juegos Nacionales Juveniles de baloncesto, rama varonil, el equipo de Ciego de Ávila se incluye entre los cuatro que han ganado en par de presentaciones.
Y sucedió lo que no pocos auguraron, el último partido del calendario de la 103 Liga Nacional de Fútbol será el que decida si Santiago de Cuba retiene su corona o Ciego de Ávila se lo arrebata.
Un triunfo por goleada de 4x1 marcó el inicio competitivo de Ciego de Ávila en los Juegos Nacionales de Hockey, con sede en esta central provincia de Cuba.
Uno no concibe como tan excelente futbolista, por demás con un carácter que destila nobleza, sea el punto en que solo se detienen la hinchada y los sádicos, cuando de justificar una derrota del equipo nacional se trata.