Una ojeada a la Constitución de la República de Cuba nos permite percatarnos de algunos preceptos, derechos y deberes que, tanto en lo individual como en lo colectivo, en lo particular y en lo institucional, tenemos los cubanos. Uno de esos derechos se recoge en el artículo 11: “Se reconoce a todas las personas el derecho a una vivienda adecuada y a un hábitat seguro y saludable”.
Pero Antonio Lima Corzo, residente en la calle Línea, No. 18 A, en el Consejo Popular Patria, del municipio de Morón, se cuestiona el cumplimiento de este precepto, al exponer las peripecias que ha pasado con su vivienda.
Explica: “Desde el año 2003 he ido a la Vivienda, al Poder Popular municipal y provincial, y me dicen que me van a ayudar, pero nada. En la Vivienda me dijeron que, como la casa no tiene papeles, no me podían dar un subsidio.
“Tras el paso del huracán Irma, se partió la cumbrera y las tejas se movieron y desde entonces (2017) me estoy mojando. En los fuertes aguaceros del mes de octubre de 2021, precisamente el 20 de octubre de 2021, mi casa sufrió un derrumbe total de techo y estoy durmiendo en la cocina.
“Aquí vino el delegado (de su circunscripción) y el presidente del Consejo Popular Patria; fui a la Vivienda y la directora de allí me dijo que conocía el caso mío y que iban a tratar de ponerme en el plan de ese año. En julio de 2019 vinieron y marcaron porque me iban a hacer la casa por el plan con Escambray, pero los materiales no estaban completos y no vinieron más.
“En días pasados se cayó una parte del techo de la sala y casi me cae encima, y los dos cuartos ya están derrumbados. Con lo que gano como trabajador por cuenta propia como Recolector Vendedor de materias primas, no me da para comprar materiales por la calle y las paredes ya no dan más.
“Recientemente, volví a ver al delegado y al presidente del Consejo Popular, y me dicen que no hay materiales”.
Antonio Lima Corzo cuestiona que, en más de 20 años, haya habido tanta dilación y escasa sensibilidad para darle solución definitiva a su caso.