
Frente a los obstáculos, el arte no se detiene: cambia de escenario, pero no de propósito.

El 24 de febrero no es una fecha cualquiera en el calendario cubano. Es un día que condensa la memoria de la nación.

La décima improvisada tiene en Ciego de Ávila una cantera de voces que no cesa. Y para demostrarlo, el proyecto Décima Cuerda de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) prepara su tercera edición.

La filial de Artes Escénicas lo dejó en claro: la cultura no es ornamento de los tiempos difíciles. Es su mejor respuesta.

Para quien hace teatro para niños, recibir un premio que lleve el nombre de Yosvany Abril, no será un simple reconocimiento, sino una declaración de continuidad.