Martes, 20 de noviembre de 2018 9:20 PM

Papa y tomate cierran campaña en Ciego de Ávila

Aunque insuficientes —todo el mundo sabe los niveles que remonta la demanda– las campañas de papa y de tomate han cerrado ciclo en Ciego de Ávila, con registros positivos, sobre todo si se tiene en cuenta que, en ambos casos, el territorio se vio obligado a desplazar la siembra, como consecuencia de lluvias fuera de toda previsión, lo que, inevitablemente, conllevaría a la tampoco recomendable concentración de la cosecha en menos días.

A pesar de esas irregularidades, la familia papera avileña ha inscrito16 024 toneladas (ton): 410 por encima de lo asentado en plan para las 852 hectáreas (ha) plantadas de ese tubérculo.

Haber logrado rendimientos ligeramente superiores (18,8 ton/ha, de 18,3 planificadas), sobre la base de atenciones culturales en correspondencia con el rigor que demanda ese cultivo, hizo posible que se cumpliera el compromiso con destinos fundamentales como los de industria (10 000 toneladas), semilla con vistas a la venidera contienda, turismo mediante asignaciones frescas, así como la distribución para el consumo de la población, con arreglo a un balance de carácter nacional que continúa distando mucho de satisfacer, en el orden cuantitativo, gustos y necesidades.

Dicho de otro modo: aunque las estadísticas reflejen un volumen de distribución que, supuestamente, le habría permitido a cada avileño adquirir unas 12 libras, a los consumidores siempre les va a parecer poco, y van a desear y necesitar un poco más.Hombres recogiendo tomateEsta vez se cosechó más de lo previsto y se procesó mejor en la industria

Con un saldo también favorable, el tomate deja escapar sus últimos disparos en medio de una contienda que ha puesto en manos del llamado encargo estatal casi 34 000 toneladas, de 27 500 en plan.

Llama la atención el desempeño de la Unidad Empresarial de Base Industrias (combinado de Ceballos) al procesar 25 310 toneladas: más de 9 000 por encima de lo programado, en el contexto de una respuesta muy oportuna que permitió contrarrestar la inactividad de la fábrica ubicada en el municipio de Majagua, sometida a un proceso inversionista de modernización y ampliación de capacidades que no acaba de concluir.

Para bien, las minindustrias se encargaron de asumir más de 4 300 toneladas, la industria alimentaria poco más de 2 400 y la Empresa Azucarera Ciego de Ávila 1 118, de manera que solo fue necesario enviar 411 toneladas hacia la vecina provincia de Camagüey.

Con predominio del sector cooperativo y campesino, Ciego de Ávila es el territorio que mayor volumen de tomate le aporta al país, a la vez que tiene notable presencia en la papa: renglones que, en opinión de Arturo Gómez Ramos, subdelegado de Cultivos Varios en la delegación provincial de la agricultura, deben mantener niveles similares de siembra y de cosecha en la próxima campaña, aun cuando hay experiencia, tierra y voluntad para empeños mayores, si las condiciones económicas del país lo permitieran.

El grueso de la esta papa se procesa industrialmente, con vistas al turismo, para sustituir importaciones.


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