Sábado, 20 de octubre de 2018 1:30 PM

En boca cerrada no entran… ni justificaciones (+Video,Gráfico)

En la Agricultura sobran los tropiezos que nos dejan con la boca abierta (y no precisamente de asombro): las aguas y la sequía, las altas temperaturas y las bajas, el insecticida que no llega y el que llega tarde, el manejo inapropiado y la plaga… Y sobran, también, los esfuerzos que, ante circunstancias adversas, incluso, dan frutos y nos la cierran. Pero todavía no sabemos ante cuál de los dos casos estaremos en Ciego de Ávila, porque solo el 58 por ciento de lo que debía plantarse ha ido al suelo. Se retardan los pronósticos… y la comida.

Si a Carlos Blanco le hubieran dicho que en 2017 estaría comprando platanitos en el Caribe para que los hoteles de la Cayería siguieran la tradición del banano y que recibiría plátanos de Guantánamo para la dieta médica de su gente, él no se hubiera ofendido porque la idea, más que macabra, era improbable.

La hipótesis, a lo sumo, hubiera quedado en chiste: hasta que llegó Irma y le acostó los tallos de las plantas por los cuatro puntos cardinales de La Cuba y tuvo que terminar buscando frutas en Dominicana y “cobrándole” a los guantanameros el envío de camiones que ahora viajan al revés y desproporcionados, con apenas unas libritas.

Y ni siquiera tres meses después de las ráfagas —cuando el ingeniero y científico Luis Vázquez Moreno, merodeó por sus tierras y habló de la resiliencia agrícola, aclarando que el término solo era válido en su amplia mirada (preparación y resistencia, antes que recuperación)— pudieron allí inventar una estrategia para aminorar debacles futuras.

El ejemplo más locuaz fue el de Juan, en la cooperativa de crédito y servicios (CCS) Máximo Gómez, que se “concentró” en los hijos de las plantas y debe tener los primeros racimos, a cuatro meses del huracán.

Así ha comenzado a medirse el tiempo en la agricultura avileña: antes de Irma y después de Irma. Pero con el tiempo y la agricultura suceden dos cosas: los que saben de esa ciencia lo calculan de un modo y no descartan variables que lo modifican. Los que no —si, además, tienen hambre— sacan sus cuentas de otro modo y hablan de sembrar y recoger, pidiéndole a un cantero, lechugas en 15 días. Ese es el cultivo del ciclo más corto, aunque no son 15, sino 28 los días que demora una lechuga en llegar al plato.

Orlando Pérez Pedreira, delegado de la Agricultura en Ciego de Ávila, usa un símil para demostrar que, en su esfera, el tiempo es irrecuperable. “En una fábrica de camisas, tú doblas el turno y amaneces al otro día con el doble de las camisas hechas, pero en la agricultura, hagas lo que hagas no podrás violentar el tiempo de una yuca. Puedes usar recursos para lograr que sea mejor, pero no para sacarla más rápido.”

OrlandoNohema DíazOrlando asegura que solo ha fallado el insecticida para los frijoles, el resto de los recursos ha estado: “Han sido las aguas las que han provocado el atraso”

Para colmo hay otra verdad tan rotunda como esa: se planta cuando el tiempo lo determina, no cuando se quiera. Y en Ciego de Ávila, este 8 de diciembre, la siembra (y ojalá fuera solo en el caso de la yuca) iba al 58 por ciento de lo planificado. Apenas unas hectáreas sobrepasan la mitad de un atraso que complejiza aún más la situación, pues la actual campaña de frío (septiembre-febrero) es la mayor de la historia que asume la Agricultura. En 2016 se alistaron 18 632 hectáreas, pero ahora crecimos en 4 629 y llegamos a 23 292.

Orlando asegura que solo ha fallado el insecticida para los frijoles, el resto de los recursos ha estado. “Han sido las aguas las que han provocado el atraso.”

El incremento significa más comida… y más esfuerzos, en medio de un contexto que se ha ido a los extremos: hace menos de seis meses habían paralizadas 777 estaciones de bombeo y 10 600 hectáreas permanecían sin riego. Ahora tenemos agua en todos los sectores hidrológicos y la excesiva humedad de los suelos ha impedido que avance la siembra: conscientemente nadie pone a podrir una semilla.

¿CRECIMIENTO O INFLADERA?

Como no hacía 20 días que Irma había zarandeado a las plantaciones del territorio, el anuncio de más de 4 000 hectáreas sumadas a esta campaña sonó a excesivo entusiasmo con el que, pensé, se intentaba a largo plazo calmar el ansia de los vianderos de casa. Sin embargo, esa extensión es real y antigua al mismo tiempo, porque Cubasoy, una empresa de la que poco se hablaba ha pasado a ser administrada por la Agricultura con sus hectáreas y perspectivas, y será, en lo adelante, una de las que más se hable. El propio ministro, Gustavo Rodríguez Rollero, dio el pie forzado al visitarla recientemente y afirmar que “para el ministerio, Cubasoy, por sus dimensiones e importancia, es una provincia más”. Ignacio Valdivia Consuegra, director adjunto de la entidad, justifica el criterio de Rollero con datos.

“Nosotros, solos, tenemos más máquinas de riego que cualquier provincia del país. Saca la cuenta, son 96 máquinas de pivote central y bajo ese sistema de riego, casi 4 500 hectáreas”, aclara consciente de que en esas dimensiones se les exigirán, también, resultados.

No obstante, del patrimonio de Cubasoy unas 11 000 hectáreas se entregaron en administración a otras entidades y casi 16 000 de las que pretenden explotar en venideras campañas son realengos, están cubiertas de marabú, no poseen agua en su manto freático o están imposibilitados de usarla para evitar la intrusión salina. Para poder hacerlo deben invertir grandes sumas en tuberías y bombas que “desvíen” el cauce del canal trasvase Zaza-Ciego a los campos que hoy permanecen desconectados de la millonaria obra.

inter ignacio valdiviaAlejandro GarcíaIgnacio Valdivia Consuegra asegura que al Sur de su entidad queda mucho por hacer, sobre todo invertir en sistemas de riego para poder usar el agua del canal trasvase Zaza-Ciego

De lo que sí cosecharán (con canal o sin canal) dan cuentas las estadísticas del plan de siembra que muestra Valdivia: 172 hectáreas de papa, 88 de malanga, 31 de yuca, 214 de plátano, 55 de boniato, 16 de pepino, 94 de calabaza… y ya los planes de 2018 incluyen más de 800 hectáreas de viandas y más de 1 000 de frutas. El destino de Cubasoy ha excedido los granos, aunque allí se empeñan en continuar el cultivo de la soya, a pesar de que hasta ahora no hayan obtenido los rendimientos esperados.

Quizás, tal antecedente “justifique” la presencia de los especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Agropecuarias (INCA) que coincidían con Invasor en su recorrido. Idioleydis Álvarez Bello, directora de Ciencia e Innovación Tecnológica de ese centro citaba entre los resultados del encuentro un convenio para realizar cartogramas agroquímicos y evaluar la composición de los suelos.

¿Y en Cuba eso no está estudiado?, pregunta Invasor, seguro del sí. Idioleydis coincide en que no es un campo inexplorado, aunque sostiene que “la calidad de los suelos varía mucho en dependencia de la intensidad de su explotación. Cubasoy quiere hacerlo sistemático para que la ciencia les indique en qué medida deben rotarlos. Y les haremos estudios de la calidad del agua de riego, introduciremos nuevas variedades para mejorar rendimientos…”.

De tales prácticas adolecen muchos y explica, en parte, por qué el boniato en esta provincia (por citar un ejemplo) se obtiene con rendimientos entre seis y ocho toneladas por hectárea, como promedio, mientras que en Mayabeque se alcanzan 20. O por qué guajiros de la CCS José Antonio Labrador han logrado hasta 40 toneladas y en otros lugares el bejuco “enreda” la cosecha.

En una de las grandes entidades del territorio, la Empresa Integral Agropecuaria Ciego de Ávila, que acoge a cuatro municipios, 38 bases productivas y ocho Unidades Empresariales de Base (UEB), intentan desterrar ese pasado. Su director, Ariel Nieves Concepción, sostiene que este año se trajeron clones de muy buena semilla y que las 400 000 plantas de boniato que sembrarán deben rondar las 30 toneladas por hectárea. Pronostica “salud” en esa y otras viandas.

Habla como si el INCA le hubiese acabado de impartir una conferencia de “obviedades” que no siempre van al suelo.

Conversa satisfecho, también, porque logró borrar el lamento de la entidad de Bolivia que llegó a deberle a sus trabajadores hasta siete quincenas de salario y elevar las ventas de la Orlando González de dos a siete millones de pesos al año. La economía nace y se revierte en el surco; por eso cree que algo similar podría ocurrir allí con la malanga a largo plazo, un cultivo que en esta provincia llegó a ocupar áreas simbólicas (por pequeñas) y cuya semilla, casi desapareció.

Este año, solo en la Integral Agropecuaria serán 300 hectáreas y en toda la geografía, 482; un aumento considerable respecto al 2016, cuando se sembraron 246. Una parte de las variedades que se han traído están probadas en el Occidente con rendimientos que duplican y triplican los avileños. No obstante, más toneladas no equivaldrán a más libras en las placitas. ¿Por qué?

Si bien Humberto Ortega González, jefe del departamento agrícola de la Delegación Provincial de la Agricultura, habla de graduales incrementos en casi todas las viandas y hortalizas, reconoce en la malanga y el boniato una deuda “histórica”. Tal contratiempo, precisamente, obliga a emplear buena parte de la cosecha en semillas para años venideros.

“Si no hacemos eso, hipotecamos su desarrollo”, agrega el delegado Orlando Pérez, quien aporta un dato curioso: “hemos introducido, además, una variedad de calabaza, la kabocha, que una vez cosechada puede almacenarse durante tres meses sin que sufra daños.”

Cosecha de frijolesAlejandro GarcíaEl total de hectáreas y los rendimientos pronosticados para esta campaña colocan a Ciego de Ávila en la cima del crecimiento agrícola. ¿Será?

Pero él sabe que la caducidad de los productos del agro no da semejantes márgenes de tiempo y que todo el desarrollo no depende de mejores variedades. Desde siempre, por las manos de los guajiros, ha transitado el peso de los resultados y las migraciones hacia el campo no son proporcionales al crecimiento productivo. La mayoría de las veces ni siquiera son. ¿Cómo podría, entonces, enfrentarse el salto?

SUDORES… Y SUSPIROS

Aun cuando el área de Cubasoy es la principal responsable del empuje avileño, la entidad ha sido “heredada” con una lista de implementos que dejaría en ridículo, incluso, a portentosas empresas de otras provincias: 43 tractores ligeros, 21 tractores de alta potencia, 41 remolques, 10 cosechadoras, seis niveladores de suelo, siete sembradoras… Fuera de sus predios el panorama no es tan mecanizado, aunque tampoco es el viacrucis que enfrentaba la agricultura hace una década.

Existe un elemento, sin embargo, que distingue al 2017 y que, a pesar de la polémica que ha generado en el surco, augura el incentivo de la campaña de frío y apunta hacia la variedad en la mesa. Los sistemas de pago —que en el sector empresarial y productivo de esta provincia lideraron la escala nacional al cierre de 2016, con 1 115. 00 pesos— han variado. Según Orlando, la actual rotación de los trabajadores por cada uno de los cultivos garantiza la eficiencia y una repartición más justa de los dividendos.

“Si les das a escoger, todos quieren vincularse al frijol porque es uno de los que más da, pero sucede que no solo comemos frijoles. La idea ha sido que se tenga la posibilidad de ganar más o menos y de fomentar, al mismo tiempo, todas las producciones“, explica.

“Esta práctica en el sector estatal mantiene con ansias a los trabajadores”. Y ahora lo dice Jorge Maceo Lorenzo, el director de la Empresa Agropecuaria Arnaldo Ramírez, con más de 4 000 hectáreas bajo su mando y cuyas producciones se dividen casi a partes iguales entre el sector estatal y las ocho bases productivas del sector cooperativo y campesino que se le subordinan.

Rufino Romero, Héctor Cote, Alexey Molina, Juan Alcántara y José Ibáñez; cada uno de ellos se ganó el día de nuestra conversación 48.00 pesos por estibar los sacos del producto que alistaba las tierras para comenzar la siembra de papa. “Cada cultivo es un centro de costo”, afirma Maceo, mientras les explica lo que ya ellos saben: por hacer lo mismo en otra finca u otro sembrado, no se gana lo mismo.

De modo que Mirielka Moya no alardea de los 20.00 pesos que podría ganar en una jornada limpiando, picando y envasando chopos para que pueda germinar la malanga, pero dice que está loca por irse pa' los frijoles o la papa; que es bueno que todos tengan sus altas y bajas porque si no, unos se acomodan y los otros no prosperan.

MalangasAlejandro García“Las normas de cuántos sacos de malanga deben limpiar, picar y envasar en un día se definen en el surco. No es una imposición que baja la Empresa”, aclara Yoleidy Ortiz Figueroa, jefa del colectivo vinculado a dichas labores

Cuentan las mujeres, al borde de los plantones, que al principio casi nadie entendía y que ahora la gente está contenta.

El salario medio de la empresa supera los 1 100. 00 pesos y si en un campo de frijol se esperaban 265 quintales y terminaron recogiendo 80 (este es un ejemplo real), el descontento tuvo que ver con Irma, no con la falta de incentivos, aclara Vladimir Deus, al frente de la finca 28, de la Arnaldo Ramírez.

Hacia otros sectores la debacle no fue menos intempestiva y quizás la más “cacareada” de todas fue la que le cortó las alas a la Empresa Avícola de Ciego de Ávila y estresó no solo a las gallinas.

Porque el huevo es, desde hace mucho, complemento esencial en el plato del cubano y porque los niveles descendieron drásticamente, es que Liosbel Curé León, director de producción de la entidad, anuncia animado la recuperación paulatina.

Para que se tenga una idea, Irma estranguló 49 348 ponedoras y el impacto no se hizo esperar: si en agosto se produjeron aquí 10 348 725 huevos, en septiembre las aves solo llegaron a 6 330 414. La curva de puestas va mostrando cifras superiores que en el mes de noviembre ascendían a 8 392 908, por lo que Liosbel evalúa de favorable el desempeño.

No obstante, recalca que muchas de las gallinas sobrevivientes no han podido retomar los niveles de puesta, si bien la venta liberada de huevos evidencia mejoras.

No ha sido así con la producción de carne de cerdo, aunque podría tenerse una impresión contraria en este mes de ferias extendidas en las que se ofertan unos 100 cerdos diarios a 16.00 pesos la libra. El cerdo aquí quedará por debajo de los planes de 2017 (aun cuando el país anunciara sobrecumplimientos a escala nacional).

Yandira Sánchez Fuentes, directora de la Empresa Porcina se adelanta a “culpar” otros factores no asociados a Irma, como 730 toneladas perdidas por la infestación de cólera en una nave o el retiro, asociado a procesos judiciales, de los cinco mayores productores de la provincia que atesoraban en su conjunto más de 20 000 cabezas de cerdo y cuyo aporte se calculaba en más de 1 800 toneladas de carne.

Las normas veterinarias que impiden el traslado de una cochiquera a otra (para evitar posibles contagios) terminaron sacrificando animales que aún no alcanzaban el desarrollo pactado.

Y así, la lista de inconvenientes en 2017 ha ido ensañándose con la Agricultura de una manera que no le ha dado tregua ni a los arrozales que, supuestamente, ganarían con el agua. El delegado agrega que ese cultivo, casi paralizado por la sequía, no pudo “actualizar” su plan de siembra para la actual campaña, debido a que cuando llegaron las lluvias, ya los recursos estaban asignados a otros territorios o las importaciones no se habían previsto.

Sin embargo, ha habido casos donde la agilidad de la distribución (teniendo los recursos) no ha sido todo lo dinámica que hubiese podido. Llama la atención que 20 días después del huracán se anunciara la intención de acercar las semillas a los interesados (ya sea por venta en efectivo, cheque o pre-factura) y que la Empresa Productora y Comercializadora de Semillas muestre una gama de variedades en la tienda radicada en su entidad provincial, mientras contabiliza los viajes a los municipios en dos o tres y declara no tener abiertos los puntos de venta previstos.

OrganopónicoAlejandro GarcíaMinutos después de que Jorge Luis Barrios Blanco, director de la Empresa de Semillas, nos explicara lo caro de este recurso, se avistaban más de 150 canteros secos, con las semillas “botadas” por la falta de una turbina

Por suerte, tal dilación no ha comprometido los vegetales en una provincia que intensifica los cultivos de ciclo corto de cara al fin del año, según anuncia el responsable de ese programa, Osmany Fleitas González, jefe provincial de la Agricultura Urbana y Suburbana.

De cara al inicio volverán las presiones. Se espera que 31 500 toneladas de tomate vayan a la industria avileña y la entidad majagüense se ha visto envuelta en un “cuento chino” que ha dilatado la inversión del gigante asiático en sus predios. Si bien María Teresa de la Torre Ordaz, jefa de producción de la UEB de Conservas, a la que se subordina la fábrica de Majagua, explica que ha sido la parte cubana, y no la china, la responsable del atraso que postergará la molida y el atraso de la siembra “salva” a la entidad, el reacomodo de la cadena deja a más de uno nervioso. Incluso, por más que el delegado, Orlando Pérez, asegure que la Agroindustrial Ceballos amplía su patio para asumir compromisos majagüenses.

También provoca incertidumbre la agilización de la siembra de una voluminosa campaña que tributa, involuntariamente, a la coincidencia de varios frutos agrícolas. Lo expresa un guajiro interpelado, en medio del campo de la Arnaldo Ramírez: “usted va a ver, que usted verá”. Pero suelta el dicharacho de un modo que una no sabe si lo que presagia es bueno o malo. Si nos dejarán con la boca abierta o cerrada.


Comentarios  

# Ernesto René Salcedo Rocha 20-12-2017 15:46
Katia , MAGISTRAL TRABAJO , PARA SABER DE VERDAD COMO SE ESTÁ RECUPERANDO LA AGRICULTURA AVILEÑA .ESTE FUE SOBRE LAS EMPRESAS ESTATALES , QUE AVISORO UNN AVANCE Y TENGO CONFIANZA EN ESE , NO SOY EXCEPTICO Y ATISBO UN MEJORAMEINTO EN NUESTRA AGRICULTURA , DE BASE ESTATAL .
ME AGRADERÍA SABER CÓMO MARCHA EL TRABAJO DE LAS COOPETIVAS DE CRÉDITOS Y SERVICIOS Y LAS COOPERATIVAS DE PRODUCCIÓN AGROPECUARIA.
QUE LA VIDA LE DE MUCHA SALUD .
PROF ERNESTO SALCEDO.
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# barbaro martinez 20-12-2017 17:59
katia , existen lugares en este MUNDO, donde se cultiva debajo de la tierra,en galerias subterraneas , entre las ventajas que tiene es la de tener TECHO.
con la cantidad de ''refugios'' que tenemos pudieramos explotarlo para producir ALIMENTOS.

brmh
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# Kamilo 21-12-2017 14:07
Bárbaro,no miremos a/los refugios que su producción no "engorda" mesas,cuando hay miles de hectáreas de tierra perdidas por marabú y otras malezas y que una maquina puede hacer el trabajo de muchos hombres...
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# Enrique Atiénzar Rivero 01-01-2018 10:37
Katia, felicidades por el nuevo año. Como siempre un buen reportaje.
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