Lunes, 20 de mayo de 2019 10:39 PM

“En Girón defendimos el futuro”

Oricildo José Carabe CastilloHEPA El venidero 19 de abril toda Cuba celebrará el aniversario 58 de la contundente y ejemplarizante victoria de las armas cubanas en las arenas Playa Larga y Playa Girón, cuando en solo 66 horas los mercenarios entrenados, armados y financiados por el imperialismo yanqui mordieron el polvo de la derrota.

Muy joven, con apenas 19 años, trepó en el tanque y enseguida se hizo dueño del cañón. La secuencia de imágenes retrospectivas no lo abandona: el traqueteo de la máquina guerrera avanzando, el olor a pólvora y humo, el calor… y los deseos de echarle proyectiles al enemigo invasor saliéndosele del pecho. Pero antes…

Oricildo José Carabeo Castillo, de humilde origen, trabajó la tierra siendo un adolescente. Se sumó a la Revolución a los 16 años, como integrante de una célula del Directorio Revolucionario 13 de Marzo (DR–13 M) en su natal Pina. Recogió armas, distribuyó propaganda, participó en sabotajes. En septiembre del ’58 del pasado siglo, se alzó en el lomerío de Florencia e integró el Comando Uno Reinaldo León Yera.

“El primero de enero estaba en Ciego de Ávila, con una parte del Comando, para apoyar a la triunfante Revolución en lo que hiciera falta. Pero enseguida a varios compañeros del DR–13 M nos enviaron para La Habana y nos incorporaron a la Columna Ocho Ciro Redondo, que ocupaba La Cabaña. Allí estaba Ernesto Guevara de La Serna, el Che. Recuerdo que formé parte de la Policía Militar y que estuve en la Sierra Maestra persiguiendo alzados.

“Desde ese lugar mandan a todo el batallón para la Isla de Pinos (actual Isla de la Juventud) y nos pasan para la artillería. Aprendimos muy rápido a dominar el manejo de los cañones de 85 milímetros. De la Isla nos trasladan hacia Managua, en la capital cubana.”

Narra que ya en ese nuevo destino integra la primera compañía de tanques. “El jefe nuestro era el entonces segundo teniente Néstor López Cuba (ya fallecido), quien con el tiempo llegó a ser general de división.”

Precisa que en horas de la madrugada del 17 de abril, el jefe del campamento, Guillermo García Frías, informa a todos los tanquistas que el territorio cubano había sido invadido por Bahía de Cochinos, al sur de Matanzas, y dio la orden de partir hacia esa zona para defender el suelo patrio. “Nos preparamos, montamos los tanques en los medios de transporte.” Con sano orgullo dice: “Mi compañía fue la primera en partir hacia allá.”

Carabeo toma una bocanada de aire. Suda levemente. Ordena las ideas. “Ese mismo día, por la tarde, llegamos al central Australia. Bajamos los tanques de las rastras. Allí vi por vez primera al entonces capitán José Ramón Fernández, luego Héroe de la República de Cuba y general de división (ya fallecido), quien brevemente nos puso al tanto de la situación y nos dijo: ‘Muchachos, de aquí hasta que las esteras de los tanques se mojen en el mar.’

“Arrancamos hacia Playa Larga. En el trayecto no tuvimos problemas. Pero sí estuvimos fajados todo el tiempo, por la noche, con los mercenarios. Nosotros y, por supuesto, el resto de las fuerzas nuestras. En mi opinión, fue el combate más duro. Nos averiaron dos tanques y hubo varios muertos y, también, heridos. Tirábamos a discreción y a cada disparo nos cambiábamos de lugar.”

El veterano combatiente de 77 años recuerda que tuvieron que ir, varias veces, a buscar proyectiles para continuar avanzando. “Los mercenarios iban huyendo en retirada. Ya el día 18 recibimos la orden de avanzar en dirección a Girón. En tránsito hacia el nuevo frente la aviación enemiga bombardeó y me dañó el tanque.

“Salimos al exterior con los fusiles para seguir enfrentando al enemigo que tiraba bajito con ametralladoras. En esa acción, un fragmento de bomba me arrancó la mitad del antebrazo izquierdo, incluida la mano.

“Un compañero me hizo un torniquete con un pañuelo para aguantar la sangre. Salí a la carretera, paré una ambulancia y el chofer me dijo que montara atrás, lo que no pude hacer, pues en el interior había siete u ocho quemados. Cuando fui a subir a la cabina, vi que estaba llena de sangre y de pedacitos de cristal. El conductor explicó que en el viaje anterior una nave aérea mercenaria lo había ametrallado y matado al ayudante.”

Fue trasladado hacia el centro asistencial de Jovellanos. “Al llegar, me sentía bastante mal, casi sin fuerzas, mareado, debido a la pérdida de sangre. Así y todo, les dije a los presentes que estábamos ganando, que los invasores huían. Me acosté en una camilla, enseguida me operaron y, una vez repuesto, fui trasladado hacia Matanzas.”

En el hospital se enteró de la victoria. “Fue una gran victoria. Demostró al imperio y al mundo que los cubanos no le tenemos miedo a nadie. Todas nuestras fuerzas estuvieron a la altura de los momentos vividos: los batallones de infantería, los artilleros, los pilotos, los tanquistas, los artilleros, el personal médico…”

Una vez dado de alta, Carabeo se incorporó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en las que permaneció unos cuatro años. Tras el licenciamiento, se quedó en La Habana, donde permaneció cuatro décadas. En la capital asumió diferentes responsabilidades y trabajos.

Hace ya una veintena de años que se trasladó con su familia hacia Morón, donde estuvo activo laboralmente hasta el retiro oficial. Pertenece a la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. Por estos días se alista para impartir charlas y conferencias sobre Girón en centros estudiantiles y laborales.

“Es un deber transmitirles nuestras vivencias a las nuevas generaciones. Así contribuimos a la formación de valores. Les dejamos claro la responsabilidad que tienen ante sí como relevos naturales de sus mayores. Y les inculcamos que la defensa de la Patria es sagrada. ”


Comentarios  

# senelio ceballos 06-05-2019 14:15
Mi pregunta seria....Que hacer hoy...para que esa herida en la historia de CUBA..no siga sangrando?........Nosotros luchamos mas de 10 annos contra el ejercito espannol...aquello paso y hoy es historia..No hay odio . no hay division entre cubanos y espanoles..Yo he visitado varias veces a nuestra abuelita cultural y noto / siento respeto por ellos y ellos me respetan como hijo de CUBA...Lic. Hector....Que hemos hecho mal la generacion de nosotros... Que esa herida sufrida en Giron..TODAVIA ESTA ABIERTA?..... Como cerrarla? currarla?.....No cree ud como intellectual que hemos cometido muchos pecados con ese TEMA... que sangre se derramo alli en general..Sangre de extranjeros..NO!! NO Hector tanto unos como otros eran hijos de CUBA.......YO varias veces he propuesto hacer un PANORAMICO ALLI en GIRON...como la batalla entre Napoleon y Kutusov...o la batalla entre gringos del norte y pueblos del sur....Solo asi cada parte tendra sus representantes alli...para ponerles flores a unos y otros!!! ..No me gusto el estilo de su articulo,,No estamos en los annos 60 socio!!!! Evolucionar y cambiar ha llegado la hora historica...SIN OLVIDAR el pasado , crear el futuro....cont luego....Un articulo estancado en el pasado, Sus heroes ,sin dejar paso al futuro....Cont luego
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